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ELLAS EN EL BAÑO. Follow story

juanfranconde Juan F. Conde

Empiezo una serie de relatos dedicado a ELLAS, si a las mujeres, a las bellas damas que también tienen sus momentos íntimos en sus baños, de unas maneras detallas por ellas o no, quien sabe, pero que es para vosotras. En mi blog ya hay algo escrito de dicha serie, pero hay más realizadas. Como siempre indico, los nombres no son reales para la privacidad de cada persona, pero son nombres normales y corrientes de mujeres que alguna vez en su vida me han dado el placer de conocerlas por dentro y en sus momentos íntimos. Bueno, os dejo con la lectura de las historias intimas de muchas de vosotras. Disfrutar y siempre por favor ser malas en vuestros momentos íntimos, o lo que deseéis. ®Todos los derechos reservados.


Erotica For over 21 (adults) only. © Juan F. Conde. Todos los derechos reservados.

#Caliente #Erótico #Ellas #Sensual #Ardiente #Íntimo #Solas
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Tu momento Baño.

Hoy me apetece darme un baño relajante. He estado todo el día currando, haciendo cosas, comiendo, haciendo comidas, yendo de un lado para otro, con prisas, como siempre es, pero hoy me voy a dar mi homenaje, porque al fin tengo una hora para mí. Sí, es cierto, tengo una hora para mí. Nooo, no soy afortunada por tener una hora y más sabiendo que eso hoy en día es casi imposible de tener, para una mujer que tiene de todo, pero si, hoy me lo he propuesto y voy a tenerlo. He hecho todo lo que tenía que hacer del trabajo, todo lo que tenía que hacer en casa, y por fin, tengo mi momento baño.


Me he preparado concienzudamente, es decir, tengo todo lo necesario para un baño relajante. Desde mi gel favorito para relajar, que según las instrucciones, indica que me dejara la piel suave y tersa, (jijijiijiji ya lo es, pero bueno, si lo dice en las instrucciones de uso, que sus aromas son para que mi piel esté suave y relajada a la vez que tersa y suave, le haremos caso). Bueno, realmente es que llevo ya un año utilizándolo, y la verdad, que queréis que os diga, hay veces que me la deja como indica y otras es que tengo yo así la piel, pero no le quitemos importancia a un bote que me ha costado lo mío encontrarlo, y que ya les dije en su momento, con una carta a la compañía, que por favor siguieran fabricándolo, que para muchas mujeres, nos gusta cómo nos deja la piel.


Realmente fue una carta casi manuscrito, que me esmere en redactarla, para que supieran que las propiedades que tenían, a muchas mujeres nos venían bien, ya que nos hidrata la piel, nos la tonifica, ya que te sientes o mi piel siente un frescor interno, que pocos geles han sabido transformar en mí. Luego también es verdad que me la deja como dirían antiguamente, como el culito de un bebé, pero bueno, eso va en cada mujer o persona, que se lo ponga, porque bien es cierto que no es un gel solo para mujeres, sino también para toda la familia. Vamos, ya me entendéis, de esos botes grandes que te duran escasamente un mes, bueno, jajajaja, eso es lo que dicen los fabricantes, pero con tres en casa, la verdad, es que si nos dura dos semanas, ya vamos más que bien abastecidos, pero ahora no es el momento de hacerle publicidad gratuita a una marca blanca de gel, que está muy bien, eso será en otro momento. Ahora estoy en mi momento baño.


Me he preparado mis fragancias naturales, sí, soy así de apañada, ya que me gusta que el baño huela casi a lo que yo voy a oler, y además que una mezcla de fragancias o de aromas, también invita a que el baño sea más relajante.


Sabéis muchas que por nuestra vida diaria, no nos dejan tener nuestro momento. Si, a ver, es ese momento que toda mujer necesita tener, necesita sentir y necesita dejar la mente en blanco. Bueno, para los que lean esto, que sepáis que una mujer nunca deja su mente en blanco, o más bien, pocas veces al día la tenemos en blanco, y es motivo vuestro que lo investiguéis, yo no voy a ser la que os descubra el pastel de cómo somos, así que, si alguna persona del género masculino me lee, que sepa que no os voy dar secretos de nosotras, que para vosotros sería muy fácil de saberlo, y también tenéis la obligación de investigar, pero al lío, que siempre hacéis que os diga lo que no os quiero contar.


Estoy con mi ropa interior, y no digo cual, cada una tenemos una ropa interior, y por supuesto no voy a hacer una demostración de cómo nos quitamos la ropa, no, eso ya sabemos todas como quitárnosla.


Lo único que diré es que siendo ordenada como soy, con las prendas de vestir, estas que llevo puestas, van a acabar en el cesto de la ropa para lavarse, pero no doblada perfectamente, sino como cae por la gravedad, así de van a quedar en el cesto.


Ya hace rato puse la bañera a soltar agua tibia, no porque no me guste de otra manera, sino porque con el calor que hace hoy, necesito tener mi piel fresca.


Me he puesto una pinza en el pelo, recogida mi melena, porque la verdad, ahora mismo no creo que me vaya a lavar el pelo, solo mi cuerpo, y claro, al meter mi pie en el agua, ya mi cuerpo nota que le gusta la temperatura del agua.


He de deciros que aparte de mis fragancias o mi ambiente de aromaterapia que he puesto en mi baño, porque ahora va a ser mío, también tengo mis bolas de espuma, que me gustan tanto, para que me relajen, para que me hagan sentirme como dicen algunas expertas, como si estuviera en un spa. Bueno, un spa un poco pequeñito, pero si cierro los ojos, es el spa más grande del mundo, porque es el que está en mi imaginaron.


Además, tengo unas cositas, llamadas, "juguetes acuáticos" que siempre los tengo cerca para cuando me dejan darme un baño relajante, aunque la verdad las compre hace tiempo, por eso de la novedad, pero nunca las he utilizado, y quien sabe, puede que los inauguremos hoy, o no, tampoco es necesario. Cada una utilizamos lo que queremos.


Con cuidado de no resbalarme, porque una de las bolas de hacer espuma, deja algo resbaladizo el contacto del fondo de la bañera con el agua, y no queremos que mi momento baño, se produzca ningún tropiezo, por eso, me agarro bien, y ya tengo mis dos pies metidos dentro de la bañera. La sensación que estoy experimentando ahora mismo es entre "Uys que fresquito esta esto" y "Uys, que bien me va a sentar este baño", pero bueno, también es que mi cuerpo lo necesita.


Me pongo en cuclillas y poco a poco, el agua va tocando mis nalgas, que reciben esa caricia del agua con sus ondas, por estar metiéndome en la bañera, que la verdad, da un gustito muy bueno.


Apoyo mi culito en el fondo, y estiro las piernas. Ohhhhh, si, puedo estirar las piernas y no llego al final de la bañera, y no pienso decir lo que mido, ni mide la bañera, esto es mi momento baño.


Me inclino un poco de la espalda, y me recuesto sobre un lateral de la bañera, y el agua me cubre mis piernas, mi cadera, mi barriguita y parte de mis senos, pero no por completo, y mis brazos, solo hasta media altura de mi hombros, vamos, que estoy ahora mismo casi en trance de lo bien que me siento.


Y ahora sí, ahora empieza mi momento baño.


Agarro ese bote de gel que dicen que me dejara la piel tersa y suave, y echo un poco en mi mano, y así, voy poco a poco untándome con ese gel, por mis brazos, por mi hombro, por mi cuello, y lo mezclo con el agua, y también mis senos se llevan esa caricia de gel, de agua tibia y de mis manos, que están tersas y suaves. Pues va a ser verdad eso que dicen que te deja la piel tersa y suave, es lo que pensaría una persona que lo prueba por primera vez, pero como yo ya lo sé, solo cierro mis ojos, y me imagino que las manos de un hombre, con esa ternura que suelen hacer estas caricias a nosotras, me está lavando, o acariciando mi piel, y me está untando ese gel por mi cuerpo.


Abro los ojos, y veo que no, que sigo estando sola. Bien, pues continuo.


Me hecho otro poco de gel en mi mano, y dejando el bote de gel en la repisa, donde están los demás botes de champú, acondicionador, y geles, me dispongo a untarme por mis piernas, que para eso, alzo una de ellas, y con el gel expandido entre mis dos manos, voy pasándolas por todo lo largo de mi pierna, hasta llegar a mis dedos de los pies, con lo que entrelazo los dedos de mis manos con los de mis pies, y así, voy notando como es verdad, mi piel cada vez más, se está refrescando. Hago lo mismo con mi otra pierna, y cuando acabo las sumerjo en el agua, y ahora le toca a mi vientre, que ese todavía no le ha tocado, el pobre, siempre es el último, bueno, siempre, cuando estoy tumbada, que ya sabemos que cuando nos duchamos es cuando le toca.


Con poquita cantidad, que hay que ahorrar en gel, me unto con mi mano, y entonces, metiendo mi mano dentro del agua, voy poco a poco, untándome por mi vientre, y bueno, que sepáis que el aroma de las fragancias del baño, más el aroma del gel, más el aroma de mi cuerpo, todo en conjunto es uno de las mejores fragancias que poca gente puede experimentar en estos momentos. Bueno, lo estoy experimentando yo, que no hay más personas aquí, ¿o si?, que como cierre los ojos, uno seguro que viene y no es Morfeo, porque no le toca venir a dormir, ahora será otro. Y no, no pienso decirlo, cada una tenemos nuestro adonis, y ahora viene él, para seguir dándome ese maravilloso masaje acuático que necesito, y que es mi momento baño.


Me recuesto en la bañera. Cierro mis ojos, y mis dedos y manos, juegan con mi cuerpo, con el agua con la mezcla de la fragancia y gel de mi cuerpo, con esa especie de aceite o esencias de las bolas que hacen espuma, y ahora ya sí, soy una mujer casi placenteramente satisfecha, porque aunque no lo parezca, tener el momento baño para una mujer, con una hora de dedicación a mí, es casi el placer de los placeres.


Ahora si puedes venir a darme ese masaje acuático, por favor, necesito que me des ese masaje, y esmérate todo lo que desees, porque estoy relajada, estoy en plena satisfacción personal, y estoy para que tú, si tú, me acaricies, toques y deslices tus manos, por mi cuerpo que está a tu entera disposición. Ups, perdón, soñé en voz alta, pero es lo que tiene estar a gusto, dentro del agua, y con los ojos cerrados.


Vuelvo a sentir esos dedos por mi cuerpo, que aunque no me lo crea, son suaves, robustos y siento que aprietan, pero sin hacer daño, vamos eso que llamamos "dedos que nos hacen estremecer", pero en mi caso, están ahora mismo dándome un masaje acuático, y no sé cómo explicarlo, pero solo notar como pasan por mis hombros, como bajan mezclándose con ese gel, por mi piel, y van a mis senos, que ya se están animando a que sigan acariciándome, y no puedo evitarlo, son una sensación maravillosa, tanto, que dejo que mi imaginación vuele, y me encuentro en una bañera grande, con él, si, esta él, a mi lado, acariciando todo mi cuerpo desnudo, todo para él, que sabe cómo ponerme la piel más erotizada, y le dejo que siga, me gusta, y sé que sabe apreciar un cuerpo como el mio, que no es porque yo lo diga, pero está muy bien hecho.


Noto como mis pezones cobran vida, bueno, más que vida, lo que cobran en un erizamiento que ni los picos de Europa se ponen tan erizados, tan enérgicos, tan duros, y si, serán mis gemelas, como me dice él, pero son las que le hacen a él, ponerse como una moto, se pone como loco solo de verlos, y cuando sus dedos juegan con ellos, ya empiezo a tener esa corriente eléctrica dentro de mi cuerpo.


Él juega con mis senos, los acaricia, los aprieta ligeramente, los roza con sus dedos y con su palma de su manos, de las dos, las dos están jugando ahora con mis senos, y como siga así, le atraigo hacia mí, para darle un beso, como dios manda, uno que levanta a un muerto, y un beso en toda regla, pero no quiero que deje de jugar con mis senos, porque necesito que siga, que se deleite con ellos, hasta tal punto, que necesito que siga y siga, porque sí, estoy ya cardíaca perdida.


Aunque también quiero que acaricie todo mi cuerpo, desde lo que él sabe que le me gusta hasta lo que le gusta a él, y no hace falta decírselo, porque lo hace sin pedírselo.


Ahora está bajando con sus dos manos por mi vientre, que ya ha empezado a hacer la danza de los tambores, por dentro, lógicamente, y notando como me acaricia de tal manera, que dejo una de mis manos jugando con mis pezones duros como escarpias, y él baja mirándome a los ojos, con sus dos manos, y mete sus manos entre mis muslos, claro, a estas alturas de la sesión de masaje acuático, quien es la lista que deja las piernas cerradas?, porque yo no voy a ser esa, prefiero que él se deleite con mi tesoro, con su tesoro, con esa cuevecita, con esa parte de la mujer que solo un hombre (perdón a las mujeres que les gusta las mujeres, pero es que a mí, todavía me siguen gustando los hombres, y es mi sueño, bueno, ahora es mi momento baño). Él sabe cómo ponerme placenteramente, por tanto le dejo que juegue con sus manos, sus dedos, por el interior de mis muslos, de mis ingles, de mí, y vaya que si lo hace, ni que decir tiene que me tiene ya jadeando de placer, jadeando con sus dedos, con sus manos, con él.


Le dejo que utilice mi cuerpo como mejor sabe, porque sé que él es el único en mi mundo, que sabe hacerme lo que yo ahora mismo estoy experimentando, y no es otra cosa, que el maravilloso masaje acuático que me dedica varias veces en mi vida, y que es cuando me tiene para él, aunque no le dejo que siempre me domine, pero quien se resiste a esos dedos, a esa ternura que desprenden sus manos, a esa suavidad con la que me toca, a esa caricia que me está poniendo cada vez más loca de pasión, más cardíaca y que en breve le voy a dar uno de mis mejores secretos, pero le digo que siga, entre jadeo y jadeo, y no se hace esperar.


Con el líquido elemento que esta sobre mi cuerpo, se va deslizando a través de mi piel, y sin que yo le diga nada, va introduciendo entre mis labios, esos dedos, y va jugueteando con ellos, y toca mi botoncito, ohhhhhhhh dios, que placer, este hombre me va ha hacer que en plena posición tenga lo que nadie me hace tener en otras posiciones, y es un chasquido de mi espina dorsal o llamarla espalda. Que me arquee y sienta como solo sus dedos y mi cuerpo, experimentan eso que solo yo sé y claro, le pido entre jadeo y jadeo, que siga, que no pare, y claro que no para, ahora está jugando con mis labios, con mi botoncito y está jugando con introducir un dedo, pero yo no quiero uno, quiero todos, quiero realmente que él entre en mí, que se deje de jugar y estimular y que entre en mí, de una vez, y me arranque esos gemidos, espasmos, y chillidos que pocas veces puedo tener.


Y lo consigue, ya me tiene totalmente arqueada, totalmente casi tensa de vientre para abajo, y el agua se agita como su movimiento de brazo, porque está jugando con mi cuerpo, pero le digo que siga, que no pare, que me tiene a 100000 y que necesito que siga, y él sigue como buen amante que es, y como el mejor que nunca he tenido, y sigue jugando con los dedos de una mano, por mis labios y botoncito, y con los otros dedos, entra y sale lentamente. Dios que tortura más placentera me está dando, pero necesito más, necesito eso que yo siempre digo "necesito tenerte dentro de mí", pero abro los ojos, y veo que no está él sino mi mano y dedos jugando, y esto ya es el colmo, necesito sentirlo, por lo que cierro los ojos, y está ahí él, por lo que le pido que siga, que no pare, que acelere sus movimientos, cuando en realidad ya está acelerando con sus brazos, y noto como el agua se agita como se agita mi cuerpo, y no aguanto más.


Le digo que no aguanto más, que voy a explotar, que esto es imposible de controlar, pero él, con su cara, me dice que aguante un poco, y que solo disfrute de él, a lo que yo, estoy disfrutando desde el primer momento, y lo quiero más adentro mía, y le doy mi cuerpo, mis senos, ya que necesito que los chupe, que los lama, que los muerda como a mí me gusta, y él lo hace, mientras que me sigue dando ese placer, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.


En mi cabeza explota cohetes, en mi cuerpo, explota todo, esto si es maravilloso, esto es especial, esto es mi masaje acuático con la primera ronda en forma de explosión de emociones, en explosión de sensaciones, en explosión, ahora no quiero que haga nada, y así lo hace, me conoce, sabe lo que necesito en todo momento, y sabe que tras explotar, necesito que mi cuerpo sienta cada convulsión, cada brinco, y es cuando mi espalda se relaja, y mi cuerpo también, pero sigue estando dentro de mí, y le pido que me espere unos segundos, que estoy recuperándome de lo que me ha dado, de lo que él sabe hacerme y solo él, porque me conoce, porque sabe lo que quiero, como lo quiero, cuando lo quiero y en la cantidad que lo quiero, y si, lo siento, es mi amante y me lo da. Puedo sentirme orgullosa de tenerlo y de que me lo dé.


Mi respiración poco a poco vuelve a su estado normal, aunque no puedo decir lo mismo de mis senos, que están más duros que Sierra Nevada, que los Picos de Europa, que el Teide y que el Cabo de Gata, que aunque no sea un volcán, viene de un volcán dicho cabo, pero eso no son mis senos, mis senos siguen duros, excitados y él sigue esperando fielmente a que yo, su amada, me recupere para seguir jugando con mi cuerpo, y entonces sí, ahora sí, le doy su merecido y más que ganado beso en los labios. Esto es un hombre, de verdad, y mirándome con sus ojos brillantes, me sigue besando, y sus manos siguen jugando y acariciando mi cuerpo, tanto que le dejo que siga, pero ahora necesito sentirlo no tan profundamente, ya que siempre lo siento, ahora necesito sentirlo a través de mi cuerpo, y a él le gusta jugar siempre con la alcachofa o con el extensor de la ducha. Le gusta ponerme cardíaca para darle lo que yo, como mujer sé darle, y no es otra cosa, que mi cuerpo, mi placer y mi sexualidad a límites insospechados.


Por lo que él, agarrando la alcachofa de la ducha, y dándole al botón para que salga el agua por ese extensor que todas las duchas deberían de tener, o tienen, no lo sé ni me importa, pero lo tenemos ahora, y por eso, ahora mismo es lo que está haciendo él.


Para saber si el agua que salga por la ducha, tiene esa manía o peculiaridad, de poner su antebrazo justo debajo del chorro, y cuando abre el grifo del agua, sale un chorro con la selección de lluvia que tiene la alcachofa, pero él la gira para que salga solo un chorro, como si fuera una manguera, y sale muy rápido y fuerte. Sabe que me gusta ese chorro fuerte en cierta parte de mi cuerpo, y sabe que así si voy a gritar de placer, por lo que quitando el tapón de la bañera para que el agua se vaya, y así pueda darme más placer, hace esa mirada de pillín, de diablillo juguetón que es la que muchas veces me pone como loca, o mejor dicho, no loca, sino que me pone perdidamente loca de pasión por él.


Ya se ha vaciado casi toda la bañera, ya que el agua ahora esta como solo a 5 cm del fondo de la bañera, y es cuando él vuelve a poner el tapón, en el desagüe de la bañera, y poco a poco, dirige el chorro de agua, fuerte, y medio tibia tirando a calentita, sobre mis pies, y mus piernas. Ufffff indescriptible la sensación que siente mi cuerpo al notar como me cae ese chorro de agua a presión que sale de la alcachofa de la ducha. Sé lo que me va a hacer, sé lo que me va a producir, sé lo que mi cuerpo va a experimentar, y lo quiero, lo deseo y quiero que me lo haga él, nadie más.


El chorro de agua a presión, sale muy fuerte y casi calentita, y eso hace que al chocar contra mi piel, esta se estire y además saltan las gotas de agua, rápidamente, casi como está mi cuerpo ahora mismo, a punto de saltar encima de él, para que me dé lo que es mío, y lo que él solo me da a mí, que soy su amante.


Llega el chorro de agua a presión que sale de la alcachofa a mis ingles, a mis labios, y a mi cuevecita, pero no dirige todavía ahí el chorro, sino que lo pone justo encima de mi vientre. Ahora mismo mis senos son bañados por las gotas que rebotan de mi piel y vientre y me tiene casi como si estuviera de verdad en un spa, pero es nuestro spa.


Me mira con cara de niño juguetón, sabe que me va a hacer que tenga una tensión especial y necesaria, por lo que le dejo hacer.


Abro mis muslos, para que pueda darme ese chorro de agua fuerte, y poco a poco lo dirige a mi botoncito.


Dioooooooooooooooooosssssssssssssssssssssssssss que placer, sentir esa parte de mi cuerpo, presionada por ese chorro de agua saliendo a miles de cantidades por milésimas de segundo, y sentir como aprieta el agua contra mi botoncito, y notar como esa sensación de presión realmente se traduce en una sensación de placer, de clímax, de éxtasis, y sin poderme tocar nada, solo ese chorro es el que me está poniendo todo mi cuerpo de nuevo en tensión. Mi espalda se vuelve a arquear. Mis senos duros no están, pero las cuevas de Altamira no tenían unas paredes tan duras como mis senos. Las estalactitas que hay en esas cuevas, no tienen nada que ver en comparación a como están mis pezones, y lo mejor de todo, es que él sabe cómo ponerme solo con ese chorro de agua saliendo fuerte.


Ahora me agarro a los lados de la bañera, le miro con cara de Diablilla, con cara de felina y le pido que le dé más potencia, que quiero que me reviente de placer, y que me meta lo que le dé la gana, pero que me arranque ese placer que ya está viniendo, vamos que si viene, está a punto de que explote.


Pero antes de que lleguen sus dedos de nuevo a mí, exploto.
Chillo.
Grito.
Esto no es malo, al contrario es buenísimo, es la ostia de placer. Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh por favor, que me corro con un chorro de agua, esto es alucinante.


Grito, lloro y me río a la vez, lo ha vuelto ha hacer, él, solo él, me ha robado o me ha sacado un bestial orgasmo acuático.


Esta noche, nene, me tienes para ti.


Esta noche, nena, seré tuyo, y para siempre.


Mi espalda arqueada, mis tetas duras como el granito, mis pezones para colgar las llaves de la puerta de la calle, para colgar las del coche y para colgar hasta un albornoz. Mi vientre, terso, suave y vibrante. Mi cuevecita llena de vibraciones. Y él, dentro de mí, como siempre sabe hacerlo.


Espero a que mi cuerpo acabe de recuperarse de este maravilloso masaje acuático, y de mi momento baño.


Me relajo, y continúo con mi baño relajante.


Abro los ojos. La alcachofa esta entre mis piernas. Él no está, pero sé que ha estado.
Me lavo y dejo que mi cuerpo se relaje lo que falta de mi hora de baño, y luego sigo con lo que tengo que hacer, por lo que, hasta otra. Eso sí, tú, eres quien me hace que tengas estas cosas, quien me hace desde la lejanía, tener estos sentimientos, y cuando quieras, los experimentamos.


Por cierto, al final regalare mis juguetes acuáticos a alguna amiga mía, porque creo que con él, no necesito ningún juguete, él es mi juguete y solo para mí, porque así lo ha decidido él.
Oct. 23, 2017, 3:02 p.m. 0 Report Embed 2
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