alannablack141656445859 Alanna Black

Hace 60.000 años un alto Dios del reino divino se enamoró de una mujer del clan demonio lo que iba en contra de las leyes del cielo. Como castigo Bai Hua murió pero su amado dió todo para hacerla volver ... Después de miles de años de espera, vuelven a cruzarse sus destinos. Está vez ¿Ganarán las leyes del cielo o el amor?


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#drama #magia #dioses #aventura #amorprohibido
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El adiós del comienzo



Llevamos días corriendo peleando y retrocediendo sin parar. Según nos habían dicho si llegábamos a la montaña Wúxián Tiānkōng (cielo infinito) Estaríamos a salvo, nadie podría entrar a no ser que tuviese el sello del Alba.

Nos dirigimos a la entrada, casi habíamos llegado, nos apresuramos desesperadamente hacia adelante con mi mano en la suya, él liderando el camino.

Mientras la fuerte lluvia mojaba cada centímetro de nuestros cuerpos y los vientos helados nos hacían tambalearnos con cada paso. Loscielos cargados con oscuras y tormentosas nubes negras, que rugían llenos de ira, con truenos que hacían temblar la tierra.

—No te preocupes Yue… no dejaré que nada malo te pase… aguanta un poco más, solo un poco más y llegaremos a la entrada.



(Ying Yue)


—Jin...



(Xu Jin)


Miré la profunda flecha de hielo clavada en su costado, con la tela empapada en sangre, traté de reprimir las lágrimas.


—No te preocupes, esto no es nada — me aseguró sabiendo en que estaba pensando — ¿Cómo está tu herida?

—Mejor que las tuyas, así que deja de fingir que estás bien, Jin si sigues así…

—Después nos preocuparemos de ellos, llevamos días siendo lastimados continuamente ¿Acaso no seguimos vivos?

—En eso tienes razón, pero…


Susurré con preocupación mientras examinaba con la vista nuestros maltrechos y amoratados cuerpos, con ropa llena de rastros de sangre seca, en tal estado que estaba echa girones y cubierta de polvo.

Corríamos gran peligro, había al menos una treintena de dioses inmortales que nos seguían la pista, acechándonos y atacándonos constantemente, deseoso de acabar con nosotros para ganarse el favor del salón celeste.

Los inmortales que escriben el destino de los demás inmortales, aquellos dioses que son más poderosos que el mismo emperador celestial, aquellos que están por encima del noveno cielo. Los soberanos de todo cuanto existe.



—¿Vais a alguna parte? — dijo Xiu Qing con voz fría.



Alcé la vista para encontrarme con mi hermana mayor de pie en el pico de la montaña. Ella nos observaba con ojos afilados, desprendiendo una intención cruel y despiadada.



(Xiu Qing)


—¡¿Nos cierra el paso Xiu Qing?! — dije con un claro deje de amenaza.

—Vaya a la emperatriz de la luna por fin le han crecido los colmillos —se burló cínicamente de mi — que feroz.

—¡Será mejor que nos dejes pasar, inmortal del viento!



Xu Jin me cerró el paso con un brazo delante de mí cuando entendió que quería dar un paso al frente.



—Me temo que no puedo hacerlo. Deidad del fuego, ohh casi lo olvido ¡Ya no lo eres! — se burló con malicia.

—¡Entonces no me culpes por ser descortés! —amenazó Xu Jin.

—¡Cómo si pudieses contraatacar!



Hizo un gesto con el brazo alzado y en un instante estuvimos rodeados por toda clase de inmortales a los que antes considerábamos amigos, familia, aliados, compatriotas… ahora, todos eran nuestros enemigos y querían nuestra muerte.



—¡Jin, a mí espalda! — grité adoptando una pose defensiva.

—No me esperaba que nos traicionaran todos, al menos no a la vez — dijo una vez que estuvimos espalda contra espalda.

—Ninguno podría haberlo predicho en aquel entonces. Aunque a estas alturas poco importa ¡No bajes la guardia!

—Tu tampoco, si te lastimas no te lo perdonaré.

—Vaya, vaya, volvemos a encontrarnos emperatriz de la luna.

—Mo Yun Da Gē¹…



(Mo Yun)


Sentí como todo mi cuerpo se tensaba solo al verle. Mo Yun no era un alto inmortal con el que uno quisiese toparse, era además demasiado inflexible cuando se trataba del deber, de cumplir las leyes celestiales, no era alguien que se apega a los sentimientos o favoritismos y eso precisamente, era lo que lo hacía aterrador.

Para para él mi desobediencia hacia los cielos y el ser una deidad caída eran una vergüenza, algo, que él personalmente debía purgar.



—El mismo, te pido por última vez que reconsideres esta locura Yue, no quiero tener que levantar mi espada contra ti. Esto no tiene nada que ver contigo, entrega al fugitivo y puedo perdonar tu vida esta vez.

—Yo también te lo pido hermana, esto no tiene porqué acabar así. Por favor Yue… — mi cuarto hermano menor salió al paso con cara preocupada.


(Xian Long, apodo Xiao Long)



—Xiao Long… ¡Creí que tú me entendías! — le reclamé enfadada.

—Precisamente porque te entendemos demasiado bien, no queremos perderte, entiéndelo si sigues aferrándote a este camino no nos dejas otra alternativa más que ser enemigos, todavía estás a tiempo de abandonar el camino de los 19 pasos del abismo, aún puedes volver a ascender... Y entonces...

—¿Ascender? ¿A dónde? — me reí entre dientes, dándole una mirada fría — ¿A los cielos? ¡Deja de soñar! Los rencores entre los cielos y yo… — dije con rabia, apretando los puños hasta que se me marcaron las venas de verde jade a través de mi pálida piel — ¡Es irreconciliable! ¡Lo que el cielo me debe, me aseguraré de cobrarlo con sangre!

—¡Maldita mujer demonio! — gritó el inmortal del agua.

—¡Xu Jin, en nombre de nuestra vieja amistad yo también te pido que lo reconsideres y te entregues voluntariamente! ¡Actuando de esta manera, la estas enviando hacia la muerte, es absurdo!

—No lo entenderías inmortal del tiempo, pero con gusto pagaré cualquier costo. Ella no morirá, en cuanto a vosotros… ¡Estáis cortejando a la muerte! — una fuerte y dominante aura salió disparada en forma de onda haciendo a todos los presentes retroceder varios pasos.

—¡¿Lo harás aún acosta de tu vida?! ¡No seas necio! ¡Siempre has calculado y planeado cada paso en tu camino y ahora haces está locura! ¡No es propio de ti Xu Jin!

—No me molestaré en contestar semejante estupidez.



Rong Yu se acercó a mí lentamente y con mirada triste, casi culpable, pero se trataba de Rong Yu, y esa cara que fingía amabilidad nunca volvería a engañarme nuevamente.



<< Y pensar que hubo un tiempo donde hubiese dado cualquier cosa por esa mirada, que estúpida, que ciega >>



—Yue… no quiero verte morir… si tan solo lo hubiese sabido antes, que acabaríamos así quizás…

—¿Qué quieres decir? ¿Qué no me hubieras traicionado entonces? — me reí con cinismo, atravesándolo con una mirada glacial — ¡¿acaso me crees tan estúpida como para creerte Rong Yu?! ¡¿Cuántos milenios crees que han pasado?! ¡La deuda que tengo contigo voy a cobrarla, para mí no eres más que otra cucaracha que pisar!

Hice un gesto con mi mano y en ella apareció la espada de los 19 pasos al abismo. Volé como una flecha hacia Rong Yu, el mismo, asustado sacó su espada llamada baño de luz y trató de defenderse de mis despiadados movimientos.

—¿Qué te ocurre inmortal de la tierra? Solo han sido un par de rondas, no me digas que ya no puedes más.

Dije riéndome con malicia, Rong Yu trató desesperadamente de usar técnicas de su elemento tierra para someterme, para su desgracia las conocía demasiado bien y con gran facilidad pudo escapar de todas ellas en un solo.

Cansado y agitado me miraba con el sueño fruncido, le di una sonrisa que anunciaba su muerte. Cobardemente trató de escapar volando; sin embargo, no podría haber anticipado que hacía tiempo que había instalado un campo aislado con una membrana de poder espiritual, nadie podía entrar o salir sin que yo quisiera.

—¡¿Qué es esto?! ¡Déjame salir, déjame ir Yue, todo lo que pasó fue culpa de Xiu Qing, véngate de ella pero déjame ir! — suplicó miserablemente.

—Ella irá justo después de ti — sentencie con satisfacción.

Sin dejarle un segundo para responder volé a toda velocidad y clavé mí espada en su pecho, tan profundamente que se oyó un chasquido de huesos rompiéndose, él me miraba incrédulo, yo sólo le sonreía tenebrosamente.

—¡Nooo! ¡Rong Yu!

Me fijé en Xiu Qing quién se cayó al suelo con lágrimas en los ojos, atónita, en shock, le había hecho el mayor daño que podía, quitándole lo que más amaba.


—Rong Yu…

—Que cruel, ha sido capaz de matar a sangre fría a su antiguo amante — crítico el inmortal de la naturaleza.

—¿Cruel dices? ¡Humf! — lo miré intensamente — Él y mi hermana trataron de matarme, pero según vosotros estaba bien y nadie en el noveno cielo lo impidió ¿Pero ahora, si los mato yo no es correcto? ¿Qué clase de lógica absurda es esa? — me reí a carcajadas.

—Yue, deja de jugar y ven aquí. No pierdas el tiempo con cosas innecesarias.

Retiré sin ningún cuidado mi espada del cuerpo de Rong Yu, el cual cayó desde el cielo al suelo a una velocidad de infarto. Xiu Qing rápidamente se lanzó a recuperar el cuerpo. Yo mientras, obediente, regresé al lado de Xu Jin despejando así la barrera.

—De entre todos los altos inmortales ¿Tú siempre te enamoras de los más inútiles y problemáticos no? Yo hubiera hecho cualquier cosa por ti, pero decidiste elegir al hombre que provocó tu descenso al camino del abismo.

—Eras la más hermosa, eras dulce y bondadosa, te quería, en serio… sin embargo, ahora eres una mujer vil y malvada, sin vergüenza, sin moral ni piedad ¡el mal encarnado! — me reclamó con enfado el inmortal de la guerra.

—¿Si yo soy el mal? Entonces ¿Qué es vuestro noveno cielo? — me reí con ganas.

—¡Hoy debo matarte para dar consuelo a los cielos, exterminaré a todo tu malvado clan justo después!

—¿Tienes siquiera la habilidad para hacerlo? No eres más que un perro, ladras mucho, pero no eres más que un inútil.

—¡Repite eso maldita demonia!

—¡No eres más que un maldito inútil que será pisoteado por mis hermanos!

—¡Ninguno de los cuatro príncipes celestiales moverán un solo dedo por ti! — aseguró Mo Yun de manera arrogante.

—¿Quién está hablando de ti? —lo atravesé con la mirada y retrocedió al instante — está emperatriz, habla de sus verdaderos hermanos por supuesto. Estás pequeñas molestias del noveno cielo ¿Tienen la cara para decir que tienen alguna relación con esta emperatriz? — los cuatro de ellos perdieron todo color de sus rostros, sus expresiones heridas era todo cuánto quería — Bai Feng Da Gē¹, es un inmortal en estado de dios, Bai Qian Er Gē² , está en estado de dios dorado, en cuanto a mí, casi soy una existencia por encima de cualquiera ¿aún queréis luchar?

Provoqué aquel inmortal con una sonrisa traviesa en los labios, su rostro perfecto y blanco como la nieve se puso verde de la rabia. Los estaba intimidando descaradamente pero poco me importaba, ellos debían saber que aún pereciendo en aquel lugar, los cielos pagarían un alto precio a cambio de mi vida, si fuese a morir, me los llevaría a todos conmigo.

—Te quería de corazón su alteza… pero ahora has caído a este nivel, me temo que… mi espada cortará tú cabeza — habló el inmortal del agua.

—Vaya confianza, además ¿Quién te dijo que me quisieras? ¡no mucho después de abandonar el noveno cielo me convertí en una mujer casada!

—¡Que insolencia! ¡Eso no cuenta como matrimonio! ¡Ese hombre nunca te ha tratado como su esposa, abre los ojos Xiao Yue! (pequeña luna)— gritó airado mi tercer hermano, Song Qi.

—¿Cómo que no cuenta? Song Qi San Gē³ — lo miré divertida ante su comentario ridículo. Me giré para mirar a Xu Jin fingiendo una mirada agraviada y desvalida — ¿No nos hemos inclinado las tres veces? Saludamos al cielo y la tierra, a los padres y finalmente entre la pareja, fui mandada a la cámara nupcial, entonces ¿Qué hay de malo con nuestro matrimonio Jin? No lo entiendo — le di a Jin una mirada pícara, él sonrió con entendimiento mutuo — por otro lado… ¿Acaso no consumamos nuestro matrimonio?

—Este matrimonio, por supuesto que es verdadero, mi señora. Tuvimos una ceremonia, la novia pasó a través del fuego, nos inclinamos tres veces, fue mandada a la cámara nupcial, yo le quité el velo y bebimos vino enlazado, incluso consumamos y vivimos juntos — Jin miró a Song Qi con malicia — San Gē, dime entonces ¿Cómo es que mi matrimonio no es válido? — Jin se burló de él sin vergüenza alguna humillándolo — ¿No lo aprobó tú emperador celestial? ¿Y tú no fuiste testigo de la boda de este rey?

—Esto… sí, eso es cierto pero… — avergonzado finalmente admitió la verdad.

—¡Si no puedes argumentar, entonces no te avergüences y cállate! — regañó Mo Yun.


—¿Por qué lo regañas? No ha dicho mentira alguna, no podéis darme en matrimonio cuando os plazca y tratar de arrebatarme de vuelta cuando la convenga.

—La esposa de este rey, por supuesto debe quedarse, — admitió arrogantemente Xu Jin — O es que acaso ¿Da Gē quiere jugar a ser la mantis que acecha a la cigarra sin percatarse del oriole de detrás⁴?

—¡Insolente!

—¡El único insolente eres tú, conoces tu lugar Mo Yun!

—¡Veis la demonia protege a fuego y agua a ese traidor!

—Yue vieja amiga aún estás a tiempo… quizás si nos permites llevarte a casa… encontremos el modo de revertir esto, si reviertes tu cultivo puedes volver a ascender como inmortal… — suplicó mi vieja amiga Lu Ling.

—Escucha a la deidad del amor, si vuelves y abandonas a ese Fénix maldito, todo estará bien ¿De verdad quieres protegerlo? ¡Por su culpa estás en ese estado! ¡Nunca te quiso hermana, sólo eras su mujer de nombre!

Miré a Xu Jin, quién atravesaba con la mirada a nuestros enemigos, el valiente general de la frontera del reino del cielo y el de los demonios, el fiero y despiadado, orgulloso y justo… mi amado fénix ¿a quién debía temer con él a mi lado?

—Yo misma elegí mi camino. Nosotros viviremos o moriremos juntos.


—En la vida y en la muerte, Yue. Eres mi única esposa en esta o en cualquier otra vida.

—Siempre juntos Jin. Hasta el fin.

—¡No veis que es inútil hablar, hay que matarlos! ¡mátala! ¡Me debes la vida de Rong Yu, maldita bruja! ¡Te haré pedazos!

Xiu Qing se lanzó al aire, volando con su espada apuntando a mí corazón. Sin pensarlo, corrí hacia ella con mi arma lista para la pelea. Nuestras armas se encontraron, fieramente metal contra metal, unidas en un baile de golpes.

—Voy a disfrutar arrancándote la piel para ofrecérsela al consejo celeste — se rió frenéticamente, fuera de sí.

—Eso, sólo pasará si es que eres capaz de aguantar contra mi ¡Primer escalón abisal, caída del ángel!

Invoque la primera técnica del camino de los 19 pasos al abismo. Fui rodeada por una gran nube oscura, mis ojos se volvieron ambaarinos dándome la capacidad de ver con una precisión única.

Nueve colas de color púrpura aparecieron a mi espalda, la primera forma de mi espíritu primordial. Aprovechando la incapacidad del enemigo para reaccionar activé el segundo escalón simultáneamente.

—Segundo escalón abisal, dominio de la luna.

El dominio era una capacidad que pocos cultivadores llegaban a despertar, mucho menos dominar, el dominio era la capacidad de imponer el poder espiritual sobre los demás, dependiendo del tipo de dominio podía aumentar las capacidades del usuario, reducir las del adversario, usar características ilusorias, restrictivas o defensivas.

En mi caso, el dominio que había conseguido, aumentaba mis habilidades, además de generar una presión gravitatoria a todos mis enemigos.

—¡Que gran fuerza…! No puedo moverme…— dijo un inmortal arrodillado en el suelo casi poder respirar.

—Hmf ¿sólo sois capaces de esto? Sólo he activado dos pasos al abismo ¿Y ya estáis así, que pasará cuando active ocho?

—¡Arrogante! — gritó Mo Yun lanzándose al ataque.

—Como era de esperar ¡No funcionará contigo!

Me lancé a juntar mi espada con la de Mo Yun en un despiadado asalto de golpes, los aceros resonaban con furia.Maldije en mi corazón, esperaba inutilizar a todos juntos y cooperar con Xu Jin para tratar con ellos, al parecer necesitaría ir mucho más lejos que eso, si queríamos salir de ahí con vida. Esquivé con facilidad los ataques consecutivos de Mo Yun y logré algo de distancia.

—Deja de huir, enfrenta tú destino demonio.

—Tercer escalón abisal, noche sin luna.


Mi tercera técnica invocaba una legendaria espada llamada Hēiyè (español: noche oscura, piying : 黑夜) capaz de acabar con un dios incluso, me lancé a luchar contra Mo Yun, no lo pillé desprevenido y reaccionó dando lo mejor de sus golpes, resistiendo así varios asaltos sin gran esfuerzo.

Desvíe su último golpe y contraataque con intención de dejarlo fuera de combate, pero otro inmortal se interpuso y comenzó a atacarme.

—Recuerda que tú has pedido esto, hermana.

Xiao Long usó su técnica de atracción para alejarme de Mo Yun, me había pillado desprevenida y aprovecho para golpear mi espalda mandándome desde el cielo donde luchaba hasta el suelo a una velocidad vertiginosa.

—¡Xiao Long!

Con un suspiro salí disparada hacia el cielo con mi espada preparada para hacerle frente, pero alguien se interpuso en mi camino protegiéndolo.

—¡Quita de en medio Mo Yun! ¡Voy a golpear a ese ingrato hasta la muerte!

Xian Long, al que llamaba Xiao(pequeño) Long(dragón), mi Didī⁴, cuando su madre falleció yo me ocupé de él casi como si fuese su madre, lo vi crecer, lo cuidé y amé, siempre lo mantuve a mi lado, y ahora…

—¡No puedo! ¡No puedo perderos a los dos!

—¡Sois vosotros los que queréis que muera!

—¡Vas en contra de las reglas del cielo! — gritó Xiao Long.

—¡Eres tú quién ha caído en el abismo! ¡No nos culpes de dejar atrás los afectos fraternales!— sentenció Mo Yun.

Ambos unieron sus ataques elementales de viento y trueno, un gran torbellino eléctrico se cernió sobre mí aplastándome contra el suelo nuevamente.

—Bien… ¡Muy bien! ¡Entonces no me culpéis si acabo con vuestras vidas ahora mismo! ¡Vendaval del zorro!

Concentré una gran cantidad de energía espiritual en la palma de mi mano y la lancé a los cielos. Pronto una lluvia de miles de millones de dardos de hielo comenzó a caer.

—¡Jin!

—¡Voy!

Jin y yo compartimos una mirada y comprendimos la idea del otro sin necesidad de palabras. Él se deshizo de su adversario y corrió rápidamente a mi lado.

—¡Escudo de mil soles!

Todo fuera de la matriz protectora de Jin muchos inmortales de bajo rango estaban muriendo en masa a causa de mis dardos de hielo. Él se giró en cuanto terminó de estabilizar el escudo y colocó sus manos en mis hombros, su mirada asustada se posaba en cada parte de mi cuerpo asegurándose de que siguiese de una pieza.

—¡Yue! ¿Estás bien? ¿Por qué te has arriesgado a usar ese ataque? ¿Por qué no invocar tú núcleo de fénix? No es momento de ser obstinada.

—No es que no quiera… es que no debo, si las cosas ya han llegado a este punto… ¿Qué pasará si descubren mi identidad? ¿Has pensado en que le pasará a Xiao Yan si se descubre? Nosotros podemos morir, pero él… ¡Él debe vivir! — dije al borde de las lágrimas.

Sentí un ligero mareo y me senté en el suelo, mi mano apretando mi pecho.

—¿Xiao Bai?

Se arrodilló junto a mí con gran preocupación, colocó su mano en mi rostro pálido, pero negué con la cabeza.

—Solo me falta el aire… estoy bien…

—¡No deberías usar tu espíritu de zorro! ¡Todo es culpa mía… si no hubieses roto tú núcleo frío en aquel momento…! — apretó los dientes con rabia, sabía que se sentía culpable.

—Jin basta, deja que nuestros malentendidos pasados se esfumen, además tú hiciste una locura parecida para mantenerme a salvo…

—Pero si sigues usando ese poder… ¿No te verás forzada a reunirlo con tu poder de alma?

—No puedo cultivar el núcleo frío de zorro… pero aún puedo reunirlo. Aunque solo por un corto período de tiempo. Un ataque inmortal, ese es mi límite. Por suerte mi espíritu primordial aún está intacto…

—La lluvia está por acabar, prepárate.

Una vez la lluvia cesó, Jin retiró el escudo, solo quedaban los altos inmortales en pie, aunque habían llegado algunos refuerzos cuyo poder no podía menospreciarse.

—¡Aún estamos nosotros! ¡no creas que saldrás vivo con eso, Xu Jin!

Otro de mis hermanos lanzó un poderoso ataque con forma de dragón negro sobre Xu Jin.

—¡Jin! — dije advirtiéndole, ambos nos separamos un poco esquivando el ataque de Liang.

—Recuerda que tú has querido que sea así ¡Son Qi! — dijo Mo Yun siendo seguido de Xiao Long.

—¿Acaso estáis aquí los cuatro? ¡No me digas que también ha venido Xue Feng!— sentí que mi corazón se encogia.

Xue Feng, el primer descendiente del emperador celestial y la emperatriz, mi hermano mayor además del más fuerte en todo el noveno cielo ≤≤ si él llegase a estar presente, temo que será demasiado difícil salir vivos de aquí, si las posibilidades están en un cuarenta por ciento con Xue Feng presente no llegaría ni al diez ≥≥

—Yue, por fin volvemos a vernos — miré hacia arriba.

—¡Creí que estabas en reclusión! — fruncí las cejas y noté como una gota de sudor frío se deslizaba por mi frente.

—Justo cuando salí supe que mi hermana pequeña ¡se había convertido en un demonio por culpa de esa escoria!

Señaló a Xu Jin mientras se enfrentaba con dos deidades elementales y con mi hermano Liang.

—Me temo, que no saldréis vivos hoy de aquí. Espero, que mueras sin odiarme.

Desapareció en un instante y al siguiente ya estaba frente a mí a punto de cortarme el cuello. Por instinto me agaché en el último momento salvándome de milagro, di unas cuantas volteretas hacia atrás para crear distancia.

—¡No te olvides de mí! ¡Muérete maldita perra!

Xiu Qing apareció de la nada y logró hacerme un pequeño corte en la mejilla. En esta dura batalla iba alternando entre mis hermanos y Xiu Qing, además de tres inmortales de alto rango. Eran difíciles de tratar, ya que su cultivo había crecido exponencialmente en los últimos mil años, pero tras activar varios pasos al abismo estaba logrando que retrocedieran sin mayor problema, estaba por enterrar mi espada en el abdomen de Xiu Qing cuando otra espada quiso herirme desde mi espalda.

—¡Aquí acaba todo amiga mía! — dijo Lu Ling.

—¡Yue a tú espalda! —Se acercó a toda velocidad para cubrir mi espalda.

—¡Lu Ling! ¡Maldita flor de escarcha! ¿Te has olvidado de todo lo que hice por ti? ¡Sin mí, ya estarías muerta!

—Lo siento mucho… —Dijo llorando, pareciendo ella la víctima, apreté los dientes y la miré con odio.

—¡Lo pagará con sangre!

—¡Preocúpate por ti mismo traidor!— dijo Liang metiéndose en medio de Xu Jin y yo.

—¡Jin, estoy bien preocúpate de tu lado!

—¡No te distraigas! — dijo otro nuevo combatiente que no conocía.

Otra inmortal se metió en el medio, su espada atravesó entre el cuerpo y los huesos de un inmortal medio para lograr apuñalarme, por suerte hice un giro rápido y la desvié con una de mis colas, pero no sin llevarme un corte de su acero en mi brazo derecho.

—¡Si todos estos inmortales inútiles no son suficientes para hacerte frente, yo, Hong Wu, nivel 89, dios dorado del salón celeste te haré frente!

—¿Dios dorado del salón celeste…?

<< Está situación es mala, en mi mejor estado podrían ser diez dioses dorados o incluso un rango superior, y tendría la certeza de salir con vida… pero ahora, nosotros… Xu Jin, ¿qué deberíamos hacer? No solo el noveno cielo… los altos inmortales están aquí >>

—¡Este ancestro hoy jura que morderás el polvo en nombre del consejo celeste!

—¡Sexto escalón abisal, miasma del infierno!

Una gran nube púrpura brillante se desprendió de mis manos inundando todo el entorno cercano a mí, esa técnica creaba un veneno único y corrosivo, sin importar tu nivel de cultivo si te tocase o respirases ese aire, estarías muerto.

—¡Retiraos ahora mismo, ese gas es corrosivo!

—¡Ya es tarde, os perseguirá hasta daros caza!

—¡Niña insolente! ¡Estás cortejando la muerte! ¡¿crees que los ancianos del salón celeste caerán por ese truco de niños!

El anciano dios dorado hizo una serie de sellos rápidos y nunca antes vistos por mis ojos y un fuerte viento frío y blanco purificó al instante mi sexta técnica.

Mis ojos se abrieron como platos, no daba crédito una habilidad que haría temblar a cualquiera y ese viejo podría decirse que lo contrarrestó con un solo gesto de sus mangas.

—¡¿A qué esperáis inútiles?! ¡a por ella!

Tras esas palabras dos ancianos que rozaban el rango divino se unieron, y otros cuatro inmortales casi en el rango de dioses verdaderos, viendo la situación me ví obligada a retroceder por mis enemigos que cada vez eran más, decidí tratar de refrenarlos de un solo golpe.

—¡Octavo escalón abisal, era de la noche eterna!

Los cielos se cubrieron rápidamente de nubes tan negras como el carbón, avecinando tormentas más peligrosas que los inmortales aquí reunidos.

Los truenos pronto resonaron, la temperatura baja en picado en cuestión de segundos, los truenos comenzaron sin previo aviso.

Mil pilares de hielo comenzaron a condensarse, sellando dentro al menos diez inmortales de rango superior, y también a los inmortales de rango dios verdadero que estaban presionándome.

—Mo Yun… Xiao Long… Son Qi… Liang Xiang… Adiós.

Cuando fueron lo suficientemente altos añadí otro sello y estos se fragmentaron en millones de pequeñas agujas de hielo que de un solo gesto se lanzaron como flechas a por los supervivientes. Luego giré ese sello y los pilares se pulverizaron al instante.

—Has alcanzado tal nivel a pesar de tu camino torcido… has crecido mucho en estos milenios Yue ¡pero aún no puedes compararte a una deidad celestial!

—¿Qué es esa luz?

—¡Yue aparta!

—¡No te dejaré ayudar a esa demonia, fíjate bien como muere!

—Vas a ver como muere y no puedes hacer nada por evitarlo.

—¡Maldición, no me puedo mover!

—Sello de prisión dorada.

Unas cuerdas divinas brillando en un dorado platino me envolvieron, fui incapaz de liberarme a tiempo cuando me ví rodeada de enemigos.

—¡Colas del abismo!

Traté de golpear las cuerdas mágicas con una técnica del abismo que usaban mis nueve colas, pero en vez de romperse las cuerdas se tensaron hasta el punto de cortarme la piel, provocando pequeños rastros de sangre .

—¡Cuchillas de viento caótico! — el inmortal de la guerra fue el primero en aprovecharse de la situación.

—¡Tormenta eléctrica!— le siguió Xue Feng.

—¡Colmillos de la cobra! — Xiu Qing no dudo en atacar también bajo el respaldo de los grandes cultivadores.

—¡Rayo de purga! — el anciano lanzó un ataque de potencia inimaginable.

La palma del anciano dios dorado se elevó y un rayo se disparó hacía mi. El primer ataque en golpearme fue el del anciano, tras esto las cuerdas se soltaron y traté de esquivar los demás, pero el ataque de Xue Feng me dio de lleno haciéndome descender varios metros.

Enderezándome como pude, traté de evitar los dos ataques restantes creando un escudo, pero la fuerza de ese inmortal junto con la Xiu Qing ahora mismo, es técnica sobrepasaba por mucho la mía sobre todo siendo fortalecido por el ataque de viento de Xiu Qing.

Recibí ambos ataques de lleno, quedando adolorida en el frío y húmedo suelo luchando por levantarme. Tosí violentamente y vomité bocados de sangre, me costaba respirar, y me dolía el pecho.

<< Tengo que levantarme… Xu Jin también está en una situación complicada, su poder espiritual ha bajado peligrosamente durante sus últimos ataques y está muy herido… no podemos alargar esto mucho más…

—¿Ves ahora la diferencia entre tu poder y el mío? ¿dónde vas a escapar? Este lugar ¡será tú tumba! — amenazó el dios dorado.

<< He gastado demasiado poder espiritual abriendo tantos escalones en tan poco tiempo, si estuviese en mejores condiciones podría podría abrir sin problemas hasta el quinceavo escalón abisal… sin embargo… en esta situación, me temo que ya no hay mucho que pueda hacer… esos últimos golpes, si recibo unos cuantos más de ese grado, todo habrá terminado ¿debería arriesgarme y abrirme paso hasta el doceavo? Pero si lo hago… ¿Qué hago?>>

—Maldición…

En apenas unos pocos minutos más Jin ya estaba igual que yo, estábamos en nuestros límites, cubiertos de nuevas heridas bastante severas.

—Malditos insectos… en nuestro mejor estado ¡¿podrías ser siquiera rivales?! ¡Un movimiento de mis mangas y estaríais todos muertos!

≤≤ ¡Si tan solo pudiese desatar mi alma de fénix! Pero entonces.,. El salón celeste iría a por Xiao Yan…≥≥

—Por eso hemos estado desgastando vuestra vitalidad poco a poco… esperando el momento preciso para erradicaros.

Estábamos de rodillas en el suelo el uno sosteniendo el hombro del otro, jadeantes y adoloridos en todas partes. Casi sin rastro de poder espiritual.

—Tranquila Yue, tengo un plan… estoy por lanzar un nirvana… con suerte la onda expansiva los mate a todos, tú solo usa el escudo que te di.

—No será tan fácil…

—¡Yue cuidado!

Sin saber que pasaba y sin tiempo para reaccionar Jin se abalanzó sobre mí, me empujó al suelo y me cubrió con su cuerpo, no fue hasta que una flecha atravesó su pecho desde atrás que me di cuenta de lo que había sucedido.

Di un grito lastimero mientras las lágrimas fluían de mis ojos, desesperada y asustada toqué el rostro de mi amor con ambas manos mientras él me sonreía.

—No, no, no, no… Jin…

—Me alegro que estés bien…— dijo mientras me acariciaba la mejilla con su pulgar .

—Yue… ¿por qué eres tan estúpida…? Nunca estás atenta, no has aprendido la lección aún. Nunca escuchas a este maestro…—Sonrió, pero su cara de contrajo de repente — agr… cof… cof….— Escupió varios bocados de sangre a un lado y luego volvió a mirarme — Me gustaría volver al momento cuando... cuando vimos aquellas flores rojas ¿lo recuerdas?

—Sí, el valle fénix… ¿cómo iba a olvidarlo?

—Volver a antes de todo esto… solos tú y yo… Yue, eso sería maravilloso. Cuando te enseñaba el manejo verdadero de la espada, cuando fuimos a cultivar en las cascadas del sur, cuando… cuando paso esa noche en la ciudad Xu Peng Han… si hubiera sabido que tú… lo siento tanto…

—Lo que pasó esa noche fue mi elección, no tienes que culparte, la única que lo siente soy yo… lo siento mucho… Jin todo esto es culpa mía…

—No digas eso, niña tonta, yo no me arrepiento de nada que tenga que ver contigo, Yue. Sin ti, no habría válido la pena vivir solo en la oscuridad otros veinte mil años, así que… si hay otra vida… definitivamente tienes que casarte conmigo.

—Yo juro que sólo me casaré contigo. Lo prometo. Así que tienes que recuperarte ¿vale? Tienes que verme en un vestido rojo… quitarme el velo cuando llegues a la cámara nupcial… ¡está vez definitivamente tienes que hacer bien las cosas! ¡me debes demasiado estúpido pájaro arrogante! —Las lágrimas se desbordaron sin cesar de mis ojos rojos e hinchados.

—Deberte tanto en esta vida… es de lo que más me arrepiento, si hubiese tomado otro camino, quizás…

—¡Sólo no hables más! ¡ahorra fuerzas…!

—Y todavía quiero ver de nuevo las flores de fénix contigo… me pregunto… si ahora que estoy muriendo… ¿se habrán marchitado? Xiao Yan… perdóname…no podré estar junto a ti… —Dijo cerrando los ojos, su cuerpo brilló.

—¡¿Jin?! —Toque su mejilla pero lo traspasé como si fuese humo — ¡Xu Jin! ¡nooo!

Grité a pleno pulmón y rápidamente me senté en el suelo al ver cómo su cuerpo se disipaba y se convertía en una imagen traslúcida conforme su espíritu primordial iba desapareciendo .

—¡No te vayas, no me dejes otra vez! ¡Te quiero! ¡No te vayas!

—Yo también te quiero, Xiao bai… siempre te he querido… perdóname…

Su imagen desapareció por completo tras esa sonrisa, dejando atrás solo cenizas rojizas que bailaban con el viento. Todo el lugar se quedó en un silencio sepulcral, miré el sello de fénix que había en el suelo, la forma primordial de Xu Jin, lo último que había dejado atrás. Rompí en llanto, mis sollozos se podían oír desde la larga distancia, incontrolables, inconsolables.

—¡Xu Jin, tú eres el estúpido…! ¡Si no hubieses renunciado a la mitad de tu cultivo para salvar a ese viejo no llegarías a esta situación! ¡¿cómo podrías haber muerto así?! ¡Y si yo no hubiese perdido mi cultivo! ¡¿cómo podría haberte dejado morir?!

—Princesa… volvamos a casa… todo ha acabado, los cielos no tomarán represalias contra ti, encontraremos la manera de salvarte.

—¡Aléjate de mí, escoria, basura, traidor, asesino! ¡Si él no vive, yo no viviré sola en este mundo!

Lo miré con odio, después miré al cielo lluvioso y me reí mientras lloraba como si hubiese perdido la cordura, pero dudaba que alguien pudiese entender lo que estaba sintiendo mí corazón, nadie podía escuchar como se hacía añicos dentro de mi pecho, no sabían la desesperación tan oscura que me consumía y me impedía respirar.

—¡¿Estáis satisfechos ahora, malditos viejos hipócritas, creéis que es divertido jugar con las vidas de los demás?! ¡Vamos! ¡¿dónde está la justicia en todo esto?!

Los fulminé con la mirada, a todos los enviados de la sala celeste. Los miré uno por uno, pero nadie se atrevió a devolverme la mirada.

—¡Decís que yo estoy consumida por la oscuridad, que he caído bajo! ¿Y vosotros? ¡Sólo porque no os gusta el hecho de que sea más poderosa que vosotros apuntáis vuestras espadas contra mí! ¡Solo porque sacrifiqué mi núcleo para salvar a alguien! ¿Tenía que ser Xu Jin el culpable de mi descenso? ¡¿yo no podía amar a Xu Jin, ni él a mí?!

Me reí tapando la mitad de mi rostro con una mano, el ojo oculto brillando en un color rojo sangre. Avivando mis deseos de reducirlo todo a cenizas.

—Habéis matado a Xu Jin… ¿Realmente creéis que podréis salir vivos de aquí hoy?

—Solo seguíamos órdenes, su alteza.

Desde que aquel inmortal dijo aquellas palabras, liberé el catorceavo escalón abisal y agité ligeramente mi mano, una cuchilla de aire cortó su garganta, todos a mi alrededor se arrodillaron diciendo lo mismo .

—¡Que la emperatriz de la luna tenga piedad!

—¡Bien, muy bien! ¡Un día… un día no muy lejano, todos esos perros del consejo celeste, morirán! En cuanto al noveno cielo… ¡Hmf! ¡lo arrastraré todo al abismo! ¡sufrirán mil veces más que yo ahora! En cuanto a ustedes… ¡no quedarán ni las cenizas de vuestra existencia!

Me elevé a los cielos y activé nuevamente mi dominio para evitar que ninguno escapase.

—Décimo noveno escalón abisal, destrucción del vacío.

Me puse derecha y junté mis manos con las palmas unidas y cerré los ojos, convoqué mi espíritu primordial y la imagen de un gigantesco zorro blanco con detalles en negro fue rodeado de sombras púrpuras y maliciosas, su imagen se formó tras de mí. Una gran cantidad de energía acumulada hacía temblar los cielos y la tierra. Hice un conjunto de sellos y un grupo de sombras negras se lanzaron a por las deidades que estaban abajo.

Las sombras poco a poco elegían a sus víctimas y les absorbía el alma, arrojándolas al abismo, una tras otra fue tomando sus vidas. Apenas quedaban supervivientes cuando llegué a mi límite, abrí los ojos y los ví tratando de huir, me forcé a aguantar aquel dolor insoportable, oía en mis oídos las palpitaciones aceleradas de mi corazón.

<< Esta técnica tiene un costo demasiado elevado… mi propia vida, es casi como hacer un trato con el dios de la muerte, el usuario muere, a cambio las sombras del abismo acabarán con los enemigos que sean, todo se ha acabado, solo falta un único paso…>>

—¡Mujer viciosa! ¡Esto no se quedará así, los cielos te castigarán!—dijo agonizante, exhalando su último aliento.

Tras de mí la imagen del zorro se convertía en pequeños copos de nieve que se disolvían en el aire poco a poco. Pensé en que con eso, quizás para mí no hubiese otra vida, pero si pude vengarme estaba satisfecha.

—Xiao Yan… no podré estar a tu lado ¿Podrás perdonarme por ser egoísta y querer seguir a tu padre? Mi pequeño Xiao Yan, con mi sacrificio podrás crecer en paz, deberás confiar en Bai Feng Da gē a partir de hoy… — susurré mientras las lágrimas se derramaban por mis mejillas.

<< Jin… hemos ganado, no cedimos a su tiranía y escribimos nuestras propias páginas del destino… ¿verdad? Ellos no han podido acabar con nuestro amor, pero si tú no vives… yo no viviré sola, ojalá pudiésemos retroceder el tiempo Jin, a ese tiempo donde nos volvimos a encontrar, cuando yo me enamoré de ti y tú solo discutías conmigo por ser ignorante y torpe. Cuando nuestros destinos se entrelazaron por primera vez… Jin… ¿lo recuerdas? >>


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Da gē: Hermano mayor.

Er gē: Segundo hermano mayor.

San gē: tercer hermano mayor.

Di dī: hermano pequeño.


Feb. 26, 2023, 9:47 p.m. 0 Report Embed Follow story
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