Short tale
0
10725 VIEWS
In progress
reading time
AA Share

Recordando

Empiezo a escribir con un poco de temor e incertidumbre, tanto tiempo ha pasado desde la última vez que me siento frente a un papel, han pasado muchas noches en las cuales no me refugiado en mis letras, y pienso que ellas junto con la inspiración se me han esfumado, se han ido volando, buscando nuevos caminos, nuevas manos, manos que no las ahoguen, que las dejen fluir, que las dejen soñar...

Recuerdo la primera vez que escribí, recostada en el suelo de un balcón de Guayaquil, en la casa de una tía de mi madre. Cuando pienso en ese momento, puedo sentir nuevamente la sensación de la baldosa fría en mi cuerpo y cómo no, vuelvo a sentir la nostalgia infinita que me invadía, las lágrimas corrían por mi rostro pequeño de nueve años, mientras escribía aquellas letras dedicadas a mi padre que había fallecido y a mi hermano mayor que en ese entonces vivía lejos de la tierra que lo vio nacer y yo solo sabía extrañarlos con cada célula de mi ser.

Empezaba diciendo:

"La distancia, gran enemiga

A veces provoca el olvido

Sin querer las vivas imágenes

Van perteneciendo al pasado

Tratamos y no podemos

Se van convirtiendo en opacos recuerdos...

Te fuiste ya son muchos años

Recuerdo solo leves rasgos

Quisiera haber compartido más momentos contigo

Pero te fuiste tan pronto, te fuiste así,

Dejándome tan pequeña, sabiendo muy poco de ti...

Cuando estuviste aquí

Tuviste aciertos y desaciertos

Virtudes pero también defectos

Tienes aún familia pero a lo lejos

No te juzgo, no soy Dios

Eres humano y yo lo soy

Pero algo si te digo

Te amo como eres

No quiero que cambies

Pero sí que vuelvas

Tú que puedes, vuelve

Porque te extraño hermano!"

Aquella tarde, por primera vez descubrí que volcar las emociones en un papel era la mejor terapia, y ahora pienso en aquella pequeña de mi infancia, luchando contra el olvido y la pérdida de dos seres tan queridos y fundamentales en la vida, pienso en aquel día y quisiera correr y estrecharla en mis brazos, decirle que vengo del futuro y allá ella se ve más risueña, y con pensamientos más claros, que todo estaría bien, que Dios siempre estaría pendiente de su cuidado.

Así voy recordando, y comprendiendo que ciertamente, sin esas tristezas del pasado, nunca hubiera descubierto ese profundo deseo de escribir hasta sentir que la tinta misma se va llevando consigo toda la pesadez y angustia, dejando a su paso, un corazón satisfecho, una calma indescriptible, pues todo lo que se siente se ha quedado ahora sí, plasmado en vivas letras que cuando las volvemos a leer, nos traen imágenes claras, olores, y sonidos tan familiares del momento exacto en el que dejaron de ser pensamiento y se convirtieron en un mosaico de ideas, luego ordenando queda relatada la historia, y así... nos vamos contando. 

Sept. 25, 2017, 11:52 p.m. 0 Report Embed 0
To be continued...

Meet the author

Comment something

Post!
No comments yet. Be the first to say something!
~