Cenizas Follow story

ekinem Luc Time

Adam se acaba de mudar a Madrid para empezar una nueva vida. Por azares del destino se tropieza con muchos pretendientes, algunos más guapos que otros.


Romance Not for children under 13. © Todos los derechos reservados

#romance #drama #adolescente #humor #lgtb
3
13223 VIEWS
In progress
reading time
AA Share

Cambios.

Mi padre había vuelto a hacerlo, se había marchado. Y no me refiero a algo como irse de casa, él estaba cambiando de nuevo.

La primera vez que le ocurrió fue el día de la muerte de mi madre, pasó de ser un padre ejemplar a uno que maltrataba a su hijo por haber salido con sus amigos sin antes pedir permiso. Pasó de ser un padre que me trataba con cariño y respeto a despreciarme. Me desheredó por hacerme un gran tatuaje en el brazo izquierdo a los dieciséis años, aún que lo que pretendía era tapar la cicatriz que él mismo me había hecho después de una gran sesión de lágrimas y alcohol. Ese día fue la primera vez que me mudé, bueno, mi padre me obligó a hacerlo. Quería alejarme de su lado, pero no del de una niña de once años a la él que llamaba su hija, a pesar de que no la trataba como tal.

Esta vez fue mucho más dolorosa, puesto que empezó a tratarme como un asesino, como el culpable del fallecimiento de mamá, quien murió cuando cumplí los catorce mientras volvía del trabajo hacia mi fiesta de cumpleaños.

Mi madre en su testamento había escrito que cuando muriera, quería ser incinerada y esparcida en una de las playas de Galicia, donde había pasado su infancia y, esa labor me la confió a mi. Mi padre, al enterarse de esto, hizo todo lo posible por quitarme el derecho a esparcir las cenizas de su mujer, pero no lo consiguió.

Bueno, avancemos un poco. Dieciocho años, 2º de bachiller.

Mi primer día, no estaba precisamente nervioso. Sabía que la gente me preguntaría por el tatuaje y demás cosas. En ese momento me encontraba en mi etapa rebelde, acababa de alejarme de mi hermana y de mi anteriormente querido padre.

Llegué a mi nuevo instituto a mitad de curso, así que sería el "chico nuevo" durante un buen periodo de tiempo. Siempre se me habían dado bien los estudios, nunca suspendí un examen y tenía muchos amigos, puede que demasiados. Éramos, probablemente, un grupo de treinta personas, caminando todos juntos por el patio, como si se tratara de una manifestación. En ocasiones, el profesorado pedía que nos separáramos porque ocupábamos mucho espacio, era divertido.

Me había tomado mi tiempo en encontrar el sitio, pero dí con la puerta del instituto. Después de un buen rato buscando la puerta de 2º B decidí que sería mejor preguntar en secretaría pero tampoco di con ella. Aquel sitio era jodidamente enorme y yo no me orientaba lo que se dice bien. Salí al patio y vi a unos niños de unos trece años fumando a escondidas, me acerqué a preguntar.

-¡Hey!- Les grité. Al verme tiraron rápidamente los cigarrillos y su "líder" dio un paso adelante. Mantuvimos una conversación en la que intentaron darme algo de miedo pero el resultado fue todo lo contrario. Ya he dicho que estaba en mi etapa rebelde.

-¿P-podemos ayudarte?

-¿Donde está la clase 2ºB?- Dije alzando la voz.

-El t-tercer piso al l-lado de los baños.- Sin decir nada más me giré, pisé con ansias uno de los cigarrillos que habían tirado y me dirigí de nuevo a la entrada del instituto.

Esa clase de niños que se creen superiores me molestaban mucho, y cuando me molestan no tengo ningún tipo de problema en plantar cara a quien sea. Aún que probablemente al hacerlo me portaba igual que la clase de niños que odiaba.

De camino al tercer piso me encontré con lo que parecía la directora. Al verme se asusto un poco, supongo que todavía tenía mala cara ya que estaba molesto por el anterior suceso.

-El nuevo alumno, ¿me equivoco?- dijo firme.

-No se equivoca.- Respondí.

-Soy Olga, la directora.

-Encantado- Le tendí la mano.

-Sígame, por favor.

Tengo que decir que fue bastante fría. Llegamos y la directora abrió la puerta.

Recuerdo al profesor parando la clase y diciendo que 2º B tenía un nuevo integrante. Su tono calmado de voz me recordó al de mi padre.

Caminé hacia el escritorio del profesor y me quedé quieto frente a los alumnos, esperando a que alguien dijera algo. Reí cuando, sin excepción, todos los alumnos susurraban, lo suficientemente alto como para que los escuchara, sobre mi y sobre como me veía. Vestía con una camisa a cuadros roja remangada hasta los codos, una camiseta blanca, unos vaqueros negros rotos por las rodillas, unas converse negras y una mochila, también negra. Sin contar con que medía 1'73, que llevaba seis piercings en las orejas y que tenía un tatuaje que cubría parte de mi cuello.

Después de un largo cuchicheo el profesor preguntó:

-¿Como te llamas, chico?

Aug. 29, 2017, 4:10 p.m. 3 Report Embed 0
Read next chapter Actos sin consecuencias.

Comment something

Post!
Luc Time Luc Time
Es bastante corto pero os jodéis <3
Aug. 30, 2017, 4:57 p.m.

  • I M Isaac Montes
    Lo bueno, si es breve, dos veces bueno. ; ) Aug. 30, 2017, 5:12 p.m.
  • Luc Time Luc Time
    Me alegra que te haya gustado :D Oct. 20, 2017, 10:55 a.m.
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 3 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!