diel Diel

Park Jimin es llevado a El País De Nunca Jamás y es obligado a cuidar a los Niños Perdidos y complacer a JungKook Pan, el joven que nunca crecería. Jimin encuentra su propio lugar y felicidad a un lado del Capitán Min Garfio, pero no, JungKook no permitiría que se vaya de su lado tan fácilmente. ⌦Adaptación propia de "Peter Pan" ⌦Primera parte de la saga "Disney". ⌦OneShot. ⌦Contenido Homosexual. ⌦YoonMin. ⌦Mención del KookMin. ⌦BTS. ⌦Yaoi. ⌦Contenido +18. ⌦No Adaptación. ⌦No copias. Coloreas a Dιᥱᥣ ♡


Fanfiction Movies For over 18 only.

#oneshot #bts #yoonmin #smut #peterpan
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OneShot

—No te atrevas a acercarte a ellos de nuevo. —Regañó el pelirrojo provocando que el rubio bajara la mirada a sus pies más concentrado en la tierra que los cubría antes que enfrentar su mirada. —¿Has entendido? —Lo tomó del brazo sobresaltando a el contrario.


—S-Sí JungKook, ¿ya puedes dejarme ir con los demás niños? —Pidió en un intento de alejarse del joven cual cada vez se cansaba más de su presencia.


—Recuerda que eres el padre de todos los otros Niños Perdidos, debes comportarte como tal.Al menos que quieras un severo castigo por desobedecer.


—C-Claro que no. Nos vemos luego. —Jimin escapó de quien denominaba anteriormente su salvador.


Con 17 años, JungKook Pan llegó volando a la ventana de la habitación de Park haciéndole el verso de que llevarlo al País De Nunca Jamás sería el lugar donde encontraría la felicidad con demás niños. Jimin había aceptado con tal de que su vida dejara de ser tan aburrida como en ese momento y a la misma vez cayendo de rodillas ante el chico que volaba y prometía ser su futura felicidad.


Tan solo un mes pasó de eso y el rubio quería volver a su hogar. Pan describió un paraíso que nunca supo darle, estar en esa Isla implicaba hacerse cargo de niños revoltosos que se metían en problemas o incluso molestaban con pesadas bromas. Salir a cazar o sastisfacer muchas de las necesidades que el pelirrojo quería.

Jimin se cansaba de inventar historias a la vez que forzar una sonrisa para que los pequeños siguieran felices. Claro que el joven no lo estaba, era casi como una madre teniendo que cuidar a 6 niños mientras que su "pareja" iba en busca de acabar con el Capitán del barco pirata que atentaba muchas veces contra la vida de el hombrecito volador.

Y es por eso que ya era la cuarta vez que Park se escabullía entre las sombras con tal de llegar a el barco donde lo esperaban para el horario de la cena.

El chico en una de sus tantas aventuras, cuando fue secuestrado como rehén, logró entablar conversación con un par de piratas y el más importante, el Capitán Min Garfio. Congeniaron bastante bien por lo que la visita del rubio se hacía más frecuente con el tiempo, pero no forzadamente, si no que él mismo quería de ir a esos encuentros.

—¡Pero miren quién ha llegado! —Festejó un hombre con parche en su ojo invitando al más bajo a pasar por la cubierta.

—Sí es Park Jimin. —Uno de los piratas a bordo le colocó una larga túnica carmín que cubría al joven desde sus hombros hasta la planta de sus pies.

—Hola Señor V. —Saludó cortésmente mientras era guiado a dentro de una cabina donde se alzaba una larga mesa con comida finamente deliciosa.

—Hola Jimin, el Capitán no tarda en llegar, se está dando una ducha. Tome asiento y cuénteme ¿cómo le fue con Pan? El Capitán nos contó que JungKook los vio cerca de la laguna de las sirenas y te llevó no sin antes golpearlo al pobre Capitán. —El joven ante esas palabras torció su boca bajando la mirada levemente a su plato delante él.

—Si yo...pienso disculparme por eso. JungKook me lo recriminó todo el día y no me dejó en paz repitiendome una y otra vez que no me vuelva a acercar a ustedes.

—Sigo sin entender porqué pasas tiempo acá, se supone que Pan tiene la vida perfecta allí en la Isla junto a los Niños Perdidos. —Suspiró soltando una risa.

—¿Perfecta? Eso es lo que él me prometió. En ese lugar no hay más que mentiras y flasas esperanzas. Siempre debo fingir una sonrisa para los niños o para que JungKook no se enoje, siempre llega muy "cansado". —El pirata fue sirviendo dos copas de vino.

—Por eso es que es más que bienvenido a nuestro barco. —Una voz a sus espaldas los asustó provocando que voltearan a la misma vez. —Jimin, ¿cómo has estado? —El Señor V salió rápidamente por la puerta dejando a el Capitán solo con el joven allí dentro.

—Capitán yo.. —El pelinegro levantó su mano haciendo que parara de hablar. —Lo siento. YoonGi, he estado como siempre, no cambia nada en casa. —Comenta un poco desanimado pinchando el pescado observandolo con desinterés.

—Entiendo, sabes que puedo ir a hablar con ese niño estúpido y..-

—No, no, lo que hace al recibirme es suficiente.

—Eres totalmemte libre de venir cuando quieras. Mi tripulación te ama y adoramos cuando cantas tus canciones. —Garfio se sirvió un poco de comida mirando atentamente al que estaba sentado frente a él.

—¿L-Les gusta cómo canto? —Pregunta tímido.

—Claro, ¿por qué lo dudas?

—JungKook me lo prohíbe, dice que los niños solo deben concentrarse en la caza y peleas para que sean fuertes como él. —Se llevó un bocado y mientras masticaba tomó la copa de vino en mano.

—No sé qué tiene en la cabeza ese idiota. Te trata como si fueras una niñera para esos mocosos.

—En parte él está solo, pero no me gusta que me excluyan en varias cosas.

—¿Y tus hermanos? —YoonGi limpió su gárfio quitándole la tierra acumulada con un pañuelo.

—Ellos se fueron hace mucho, se dieron cuenta de que no serían felices y me lo advirtieron pero estaba más concentrado en conocer toda la Isla. —El rubio se sirvió un poco de ensalada aún prestándole atención a aquellos ojos azules que se posaban sobre él.

—Entiendo. No debes sufrir eso y lo sabes Jimin. Cuando quieras podemos embarcar e irnos, incluso tratar de devolverte a casa.

—Viniendo acá estoy bien, no deseo volver ni a la Isla ni a casa. En este barco son todos libres. —Calló dejando el plato a un lado. —A comparación de la Isla, esto si se siente como un hogar. —Termina su copa de vino alzando la mirada. —Estuvo deliciosa la cena, gracias nuevamente.

—Ahora mismo, ¿Pan dónde piensa que estás?

—Puede que con los niños o con las hadas, cree que voy con Campanita a muchos lados pero símplemente no nos soportamos en lo más mínimo. —Se encoge de brazos levantándose de su asiento y paseando por la borda viendo los tesoros y reliquias que lo decoraban.

—Déjame decirte que es bastante estúpido. —Se levantó de igual manera.

—Sigue siendo un niño, se quedó en los 15 años mientras que yo ya debería de tener mis 18 hace unas semanas atrás. Me gustaría volver solamente para ser mayor de edad. —Park tomó un colgante con una medalla de rompecabezas muy bonita y la miró detenidamente.

—Es bueno saberlo, yo tendré mis 24 en unos meses. Estarás debidamente invitado a la fiesta. —El pelinegro se posó a un lado del menor sonriendo ante la puesta de sol.

—Gracias YoonGi. —Dejó el colgante de lado para prestarle atención al Capitán y a su sonrisa. Él logró formar una, aquella que era real, genuina. Y así como se formó se desvaneció al darse cuenta que en poco tiempo debía volver a la Isla.

—No te pongas triste. —Tomó una de sus mejillas. —Así como te irás también puedes volver y mientras más temprano sea más tiempo podrás quedarte. —YoonGi se perdió en los ojos esmeralda de aquel rubio cuales desprendían un brillo único cargado de agradecimiento y admiración que poco a poco fueron bajando a sus labios.

El pelinegro tampoco pudo evitar ver los abultados y rosados belfos de Jimin que se hallaban un poco secos y maltratados. No lo pensó mucho en el momento que se inclinó y los atrapó en una suave caricia que fue correspondida por unos brazos que se aferraron a su camisa a penas unos segundos después.

El Capitán con sumo cuidado posó el garfio en la cintura del chico con la cautela de que no fuera lastimado. Al mismo tiempo, Jimin se separó mientras abría un poco aquellos ojos que pronto se oscurecieron dejando paso a una sonrisa traviesa. Empujó levemente a el pelinegro dejandolo caer en el sofá y volverlo a atacar con un nuevo beso.

YoonGi mordió el labio inferior del chico sacándole un jadeo de quien se apoderó un potente sonrojo en sus mejillas ante la situación.

—No te averguences ahora. —Susurró apegandolo un poco más con su mano izquierda. —Eres muy hermoso Jimin, no mereces que te traten tan mal. —El rubio atrajo a el Capitán nuevamente haciendo cada vez un beso más profundo y apasionado que ocasionaba muchas sensaciones a su parte baja.

El pelinegro comenzó a besar y dejar notables marcas en el pálido cuello del menor quien no hizo más que ladear su cabeza para dejarle más facilidad. Gimoteó al sentir sus dientes enterrarse en su piel y luego sentir unas lamidas que calmaban la reciente herida provocada.

No faltó mucho más para que el rubio comenzara a desabotonar el saco y pronto desaloje la camiseta del Capitán dejando ver un trabajado cuerpo. El mismo repartió besos y chupones por el cuello y clavículas del más pálido que se encargaba de finalmente reitrar su vestimenta superior. Todo a una delicadeza y lentitud aprovechando todo el tiempo juntos que tenían.

YoonGi acarició los pezones de Jimin mientras se iban sumiendo en el placer de a poco sintiendo el calor abrumarlos y deseando más del contrario.

—YoonGi. —Susurró, pero el contrario pellizcó el area que lamió segundos después dejando que un gemido escapara de la boca de Park. El mayor siguió tocandolo y probando de su piel cual se volvía roja ya en algunos lugares con marcas notables que no se irían en un par de días.

Bajó sus manos por la espalda del menor hasta tomar el borde de su pantalón y safarlo rápidamente dejando casi expuesto al de mejillas sonrojadas y respiración agitada.

Volvieron a besarse traviesamente y esta vez fue el turno de Jimin de quitar los ajustados pantalones del contrario que, al hacerlo, no se tardó en utilizar sus manos para tocar por encima de la tela de la ropa interior su erección.

Rozaba sus dedos provocando a el Capitán, tocando y jugeteando sonriendo divertido con esa pequeña tortura.

—Ah, Jimin. —Algunas de sus palabras incintivaban al joven por lo que introdujo su mano en el boxer de YoonGi tomando su miembro masturbando más rápido siguiendo con aquel ritmo. Besando y lamiendo dejando rastros de saliva. Fue lento, hasta que finalmente Min se hartó de sus juegos.

Sintió ser jalado del brazo para subir nuevamente hasta el rostro de YoonGi y ser atacado por los finos labios mientras que en aquella sala se escuchaban los sonidos que sus lenguas ocacionaban al juntarse y rozarse.

El menor jadeó cuando de un segundo al otro se encontraba debajo de el Capitán que retiraba a una lentitud torturosa su ropa interior dejandolo ya totalmente expuesto y a la merced del mayor. Cohibido por su desnudez trataba de esconderse de la mirada penetrante del contrario quien no tardó mucho en hablar.

—Chupa. —Ordenó acercandole dos de sus dedos a su boca y Jimin no tardó en obedecer el pedido mientras Min se divertía repartiendo besos, chupones y mordidas por el torso de Jimin. Acarició sus muslos con su garfio y Park al sentir lo frío del objeto gimió sintiendo como su piel se erizaba.

Cuando YoonGi supo que ya bastó metió el primer dedo sacándole un nuevo gemido al menor que arqueó su espalda.

—A-h, ah. —Gimió cuando comenzó a moverlo y pronto ingresó el segundo —Y-YoonGi. —En el momento que el mayor tomó una de sus piernas con el garfio él se sostuvo del acolchado sofá. Iba rápido y lento torturando a el rubio que sólo deseaba ser tomado por el Capitán de una vez pero aquél parecía estar más concentrado en estimularlo, tal como él hace minutos atrás —YoonGi, p-porfav.. —Fue rápidamente callado con un azote que lo hizo retorcerse en su lugar viendo al mayor nada más que con súplica.

—¿Qué es lo que quieres Jimin? Dime, ¿Quieres que te haga mío? —Pregunta con una burlesca sonrisa que por más que el menor fuera a reclamar simplemente la vista de el pelinegro sudado con sus cabellos pegados a la frente lo hace callar. —¿Dejarás a JungKook por fin?

—Y-Ya, entra ya ¡p-por favor! ¡Sí lo haré! —Suplica intentando tocarse pero el mayor se lo impide inclinandose para besarlo y finalmente ingresar en él haciendolo reprimir un grito en sus labios y lloriquear. YoonGi no evitó gemir al sentir las paredes estrechas del más joven que se retorcía debajo de él observandolo con ojos llorosos.

El pelinegro acarició sus cabellos en un intento de calmarlo y volver a besarlo, fue hasta ahí que Jimin se movió indicando que estaba listo. YoonGi fue comenzando con lentas embastiadas para procurar no lastimarlo.

—M-ás, más rápido. —Pidió agitado. Eso bastó para que Min lo sujetara más fuerte y lo embastiara cada vez con más velocidad y con más fuerza. A Jimin le dolía en ocaciones su pierna al sentir el garfio raspar pero bastaba que una nueva estocada llegara para hacerle olvidar todo aquel dolor que fue callado entre los gemidos y jadeos de ambos protagonistas. —¡A-Ah, sí, m-ás! —Pedía con su respiración entrecortada pero al final sintió un vacío cuando YoonGi salió de él y lo miró confundido. —¿Por qué..? —No le daba tiempo a terminar porque ya se encontraba de espaldas y el mayor ya volvía a penetrarlo esta vez sin ningún tipo de cuidado.

—Nos iremos juntos.— Susurró en su oreja para luego morderla y comenzar con rápidas y fuertes estocadas que provocaban ruidos en la habitación.

—Y-Yoon, agh. —Se ahogaba entre sus propios gemidos y pronto siente las nalgadas que el pelinegro proporciona ocacionandole ardor y aún así ensanchando su erección que cada vez requería de más atención.

—Oh Jimin, tan..— Jadea ronco provocando un sonrojo en Park que cierra los ojos cuando su orgasmo está por llegar sintiendo el cosquilleo en su entrepierna.

—A-Ah m-me vengo. —Avisa antes de sentir un escalofrío y sensaciones exquisitas cuando YoonGi roza en su punto. Su orgasmo llega sintiendose morir ahí mismo, arqueando su espalda mientras que sus ojos lagrimean. El Capitán continúa con su trabajo jadeando y agitado tanto como el rubio hasta que finalmente llega dentro provocando que ambos gimieran.

—J-Jimin. —Jadea continuando con un lento vaivén hasta detenerse y dar vuelta al joven para mirarlo a los ojos.

—Yo-onGi. —Susurra viendo directamente a los ojos azules en un intento de calmar su respiración.

Ambos se recostaron, la noche ya había caído incluso las estrellas brillaban sin estorbos dejando que el frío comenzara a abrazar a los dos cuerpos. Cuando el Capitán se dio cuenta de ello, buscó una manta en los muebles para taparlos a ambos donde no tardaron mucho en quedarse dormidos y sentirse cerca mutuamente acariciando y rellenando con calor sus corazones.

|. . .|

El amanecer de colores fue cubierto por espesas nubes que anunciaban la llegada de una tormenta a la Isla por lo que la tripulación se preparaba para las fuertes olas que se avecinarian pronto.

El rubio se levantó de golpe con tanto bullicio palmeó al costado sintiendo un frío recorrer su espalda al encontrarse solo en aquella sala. Cuando iba a poner un pie fuera del sofá la puerta se abrió provocando que diera un brinco en su lugar, era el Señor V.

—Jimin. —Hizo una leve venía. —Buenos días, espero que hayas dormido bien. —El rubio se cubrió hasta su pecho con la cobija mientras que el peligris depositaba el desayuno con una bandeja a su lado.

—Yo, uhm gracias ¿y el Capitán?

—Sabía que preguntarías. Está afuera, se avecina una tormenta y deben preparar el barco.—El menor asintió probando de su desayuno. —Le diré que despertaste.

—Gracias Señor V, al igual por el desayuno.

—Supongo que debe estar muy cansado, pero ya no molesto. Adiós. —El peligris escapó dejando a Jimin con un sonrojo en sus mejillas disfrutar de la comida. Al terminar, tomó las prendas del suelo y se fue vistiendo.

—¿Dormiste bien? —Ingresó el Capitán con una sonrisa viendo al contrario terminando su comida.

—Sí, gracias. ¿Tienen todo controlado? —Se levantó avanzando hasta donde el pelinegro atrayendolo mientras posaba sus brazos en el cuello del más alto.

—Creemos que sí. —Termina por decir antes de besar al joven con dulzura.

—Entonces debo irme, no sé que decirle a JungKook ahora pero me ingeniaré algo. Gracias por la noche Capitán. —Sonríe robandole un último beso antes de acercarse a la puerta.

—Ten cuidado.

—Lo tendré. —Asiente abandonando la sala y pasando por la borda saludando a la tripulación antes de bajarse y correr hasta el escondite donde se supone que Pan y los niños debían de encontrarse.

Al ingresar, efectivamente, se encontraban en un escándalo los 6 pequeños recién despertados que al verlo corrieron hacia el rubio que volvió a sonreirles.

—¡Jimin, Jimin! —Anunciaron emocionados.

—¡Fuimos a cazar con Pan y encontramos Hadas!

—¡También fuimos a ver a las sirenas!


—¡Y..!


—Y la pregunta ahora sería saber en dónde te metiste. —Habló fuerte el pelirrojo donde Jimin tuvo que voltear para enfrentarlo. Estaba de brazos cruzados y su ceño estaba fruncido. Probablemente se encontraba en problemas.


—JungKook. —Tragó saliva encontrandose repentinamente nervioso. —Y-yo fui a la Roca de los Abandonados con los Indios.


—¿A qué fuiste ahí? Es peligroso. —JungKook pareció creerle lo que alivianó en gran cantidad a el rubio.


—Si lo sé yo..fui por frutas pero no era época de cosecha. —Se acercó a la mesa tomando una manzana y mordiendola. —De hecho, iré a tomar un baño.


—Si es buena idea, el agua está calentita. —Apoyan los gemelos volviendo al juego con los demás.


Jimin fue hasta el lago desvistiendose con rapidez para adentrarse y enjuagarse al igual que relajarse de su día.


—¿Realmente me crees que soy, no lo sé, tonto? —Bufó JungKook apareciendo y quedándose parado viendo como Park se daba vuelta y peinaba sus cabellos hacia atrás.


—¿Por qué lo dices? ¿Ahora no me crees?


—Nos encontramos a la princesa India.


—Dije que fui con la tribu no con ella. —Se sumerge dejando su boca para arriba en la superficie. Tomó una sustancia mágica para lavarse el cabello y luego pararse para enjabonar su cuerpo.


—Sí yo...¿qué te ocurrió? —Susurra sorprendido adentrándose al lago sobresaltado a Jimin.


—JungKook, ¿qué..?


—Tu cuello. —Lo toca con sus manos y el de ojos verdes no puede sentirse más estúpido al dejar que Pan se diera cuenta.


—No es nada solo..-


—¿Son...chupones? ¡¿Jimin dime, esos son chupones?! —Lo toma por los hombros asustando al nombrado.


—¡N-No! S-Son mosquitos. —Se excusa torpemente.


—¡No me veas cara de idiota! —Lo toma de su brazo provocando que el mayor chillara. —No me digas que...Park Jimin yo no te conozco. —Se eleva del agua retrocediendo. —¡Niños Perdidos hay una nueva misión! —Exclama alertando a los jóvenes mientras el rubio trataba de detenerlo.


—No, no, no JungKook, ¡lo mal entiendes no..!


—¡Vamos al barco del Capitán Garfio! —Aulla y los demás gritan emocionados mientras que se van volando a la par de que truenos se oyen junto a las gotas de lluvia caer.


—Mierda, mierda. —Jimin salió rapidamente del agua colocandose su ropa de nuevo sin importarle lo mojada que se encontrara. Corría mientras pasaba por los arbustos y árboles cortando camino hasta el barco.


Si mal no conocía a Pan, primero haría un plan mientras observaba desde las nubes antes de bajar y atacar. Sabía que esta no sería una pelea como muchas otras.


—¡Miren, es Jimin! —Exclamó la tripulación alegre más al ver la cara del pobre chico sólo lo ayudaron asubir alertando al Capitán rápidamente.


—E-El Capitán, n-necesito..


—Jimin. —Habla bajando del timón del barco. —¿Qué sucede?


—Es JungKook, él sabe que vine, él sabe que estuve contigo ¡va a atacar! No creo que sea amigable, por favor debes irte. —Lo tomó de ambas manos.


—¿Oyeron eso? —Exclama el Señor V. —¡Prepárense para el ataque! —Toda la tripulación fue en busca de sus armas y cañones dispuestos a luchar.


—Ven. —YoonGi tomó a Jimin adentrandolo a la cabina. —Quédate aquí ¿Si? Nosotros..


—¡No! ¡Él va a matarte!


—Por favor Minnie. —Acarició su mejilla en el momento que escuchan un silencio mortal. —Sh, quédate aquí, escondete. —El pelinegro tomó su arma acercándose a la entrada viendo a la tripulación escondida.


Campanita fue la primera en aparecer y un pirata no tardó en atraparla siendo el comienzo de que piedras y flechas calleran en la borda acompañadas de niños ruidosos y un joven volador. Cada quien con su espada se pusieron a pelear con la tripulación.


JungKook se veía realmente enojado, parecía estar allí en busca de matar y no simplemente luchar como lo hacían en ocasiones. Él quería acabar con los piratas, especialmente su líder.


—YoonGi. —Sollozó Jimin cuando vio al Capitán girar la manija de la puerta pero un fuerte sonido tanto de la puerta abriendose como vidrios callendo provocó que el rubio se escondiera.


La escena era sencilla, Pan había entrado con el gusto de asesinar a quien se encontraba en el suelo por el fuerte golpe y heridas que había recibido.


Ambos comenzaron una lucha de espadas atentando con la vida del otro.


—Nunca te volveras a acercar a Jimin. —Rugió el pelirrojo furioso mientras daba un giro con su arma.


—¿Estas enojado por eso? ¿Porque él me prefiere a mi antes que a ti? —Provocó el pelinegro con una sonrisa antes de que el contrario gruñera y siguiera con su ataque.


En cuanto al rubio que se hallaba escondido sólo le quedaba ver desde ahí y esperar que JungKook no lo viera, no sabía qué haría en ese caso.


—No entiendo qué vió en un viejo y amargado Capitán sin una mano.


—Lo que no vió en un niño de 6 años. —Ambos lograron quitarle la espada al otro observándose de frente.


—Un cocodrilo te espera en el mar. —Volteó JungKook hacia su derecha mirando por la ventana. YoonGi lo imitó pero no bajó la guardia en cuanto el menor quiso proporcionarle un golpe que él contra atacó lanzandolo lejos.


El rubio chilló cuando vio al pelirrojo a su lado y cuando este abrió los ojos tomó a Jimin colocándole la espada en el cuello en forma de amenaza.


—Deja el arma. —Habló fuerte y claro. —DEJA EL ARMA O JIMIN MUERE.


—Bien, cálmate. —El pelinegro obedeció a las ordenes viendo como el ojos verdes negaba levemente con el temor de que algo le sucediera al Capitán. Ambos menores se levantaron pero Pan no dejaba de amenzar a quien tenía entre brazos.


—Te mataré por acostarte con mi..-


—¿Tu qué? Que yo sepa Park no es tu pareja ni nada como para que vengas a asesinarme y te molestes con él.


—Sí es mi pareja.. —bajó la mirada para ver al rubio, —¿verdad?


—Tú y yo no somos nada JungKook. Sólo me usas por más que yo te diga que quiero volver a casa o venir a acá donde me siento feliz. No en donde tu llamas "hogar" a el lugar donde me obligan a cocinar, sonreír y entretener a esos niños de orfanato. —El joven no sentía miedo de decirle todo lo que pensaba, él debía comprenderlo.


—Pero si tú..-


—Yo soy feliz acá JungKoo, debes entenderlo.


—¡No! ¡No, no NO! —Se negaba rotundamente. —¡Tú eres mío, yo te traje! ¡Serás mi pareja!


—¡YO NO TE AMO! ¡Yo no te quiero! ¡No quiero nada de ti! —Gritó Jimin viendo borroso, quería irse, quería irse de esa Isla sin embargo no de ese mundo con su Capitán.


—Dime...¿quieres quedarte con el Capitán Min Garfio? ¿Él te hace feliz? ¿Tú lo amas? —Pronunció seco.


—S-Sí. —Susurró con la mirada gacha. Pan arrojó a el mayor con fuerza a los pies del pelinegro haciéndole soltar un jadeo de dolor mientras sus ojos se aguaban y soltaba un par de lágrimas. YoonGi ayudó a Jimin rápidamente a levantarse y lo colocó detrás de él.


—Son una basura. Te mataré a ti primero Min y luego iré por tu rata.


—No te atrevas a llamarlo así. —La pelea siguió esta vez con más odio y potencia en los ataques.


El rubio volteó a ver como en la pelea de afuera varios niños fueron atados mientras que otros piratas eran encerrados en los almacenes. Era algo muy empatado y tenía miedo de que JungKook gane esta vez.


Sintió un fuerte tirón en sus cabellos y al voltear vio a la mismisima Campanita roja de furia en un intento de dañarlo.


La espantó con la mano pero la misma siguió rodeandolo y molestandolo hasta incluso morder su mano. Bastante agresiva la pequeña hada.


—Qué molesta eres. —Gruñó tratando de encerrarla en un tarro pero en aquel momento escuchó la puerta cerrarse y los vidrios quebrarse una vez más. JungKook y YoonGi se encontraban a fuera luchando y lo habían dejado allí encerrado.


Observó como el Capitán era el más debilidado quien con un fuerte golpe su espada fue arrebatada y él cayó de espaldas a la madera.

—¡YoonGi! —Se desesperó en el intento de abrir la puerta mientras aquella pequeña molestia seguía rondando a su al rededor. —Ya deja de joder Campanita, te aplastaré con la ventana. —El hada mostró su lengua en forma de burla tirando sus cabellos nuevamente hacia atrás.


JungKook se acercó peligrosamente hacia el pelinegro luego de acabar con la tripulación faltante, enterró su espada en la madera y se apoyó arriba de Garfio sosteniendo una navaja en mano cual rozó peligrosamente por todo el pecho del Capitán.


—Qué buen final ¿no crees? Los villanos nunca ganan, y los héroes se quedan con el chico. En mi caso lo gozaré muy bien, será algo eterno que tendré. Toda una Isla, una pareja y niños ¿qué tendrá el malvado de la historia? Una muerte dolorosa frente a sus piratas. ¿Y todo esto por qué? Por crecer. —Tomó el garfio quitándoselo para evitar algún engaño. —Jimin estará mejor conmigo, aceptalo.


—Lo aceptaría si no lo hubiera visto llorar y suplicar por apartarse de tu lado. Creo que en esta historia en lugar de ser un héroe serás quien le quite la libertad a Nunca Jamás. Lo que haces está mal y espero sinceramente que Jimin nunca vuelva a verte en su vida. —Escupió con enojo y un tanto de soberbia. YoonGi trató de tirar a quien se encontraba arriba de él pero éste sólo afirmó su agarre.


—Como diga el Capitán. —Se carcajeó y volteó su vista a quien los miraba preocupado desde la ventana a un lado. —Tu enamorado está ahí, dile algo antes de morir. —El pelinegro volteó lentamente hasta chocar con los ojos esmeralda de quien lloraba en descontrol. Quería salir y ayudar.


—Te amo y eso no va a a cambiar. —Susurró más bien con sus labios formando la palabra. —Ya veremos qué tanto placer puedes darle, si ya estuvo conmigo no queda nada para hacer. Él me ama y no puedes hacer nada para evitarlo. —JungKook frunció su ceño alzando el arma, ofendido, dispuesto a enterrarla pero no contó conque recibiría una patada que lo haría caer.


Min fue levantado repentinamente y unos brazos envolvieron su cuello. Antes de que él pudiera corresponderlo, los piratas salieron de el almacenamiento lanzando a los niños por la borda y el Capitán se encargó de quien estaba tendido en el suelo tocando su sona de dolor.


—Mira JungKook si llegas a buscarme tanto a mi como a Park te cortaré yo mismo la mano y se la daré de comida a los cocodrilos luego de matarte ¿entiendes? No vuelvas a buscar a Jimin. —El pelinegro hizo rodar el cuerpo de Pan hasta que cayó directamente al agua.


Levantaron el ancla y sarparon en dirección contraria a la Isla de Nunca Jamás queriendo encontrar nuevas tierras cuales habitar. No se despidieron queriendo dejar cada recuerdo malo en el pasado.


Al final del día, el pelinegro dirigía la nave y ya habían dejado atrás ese lugar con tanto odio que no querían volver a pisar. Sintió unos brazos rodear su cintura y un mentón apoyado en su hombro, de inmediato supo quien era.


—¿Sabes a dónde vamos, mi Capitán? —Susurró coquetamente.


—La tripulación detectó que hay tierra y mañana en la tarde llegaríamos, ¿por qué la pregunta, cariño? —Sonrió dandose vuelta para encarar al rubio que vestía una ropa amarilla y un parche de decoración en su ojo izquierdo.


—Quiero pasar tiempo con usted. —Hizo puchero.


—Podrás hacerlo cada vez que quieras. —Lo acercó pegando sus labios en un suave beso de cariño y necesidad.


—Disculpen la interrupción Capitán y Sub-Capitán. —Habló el Señor V. —La tierra a la que llegaremos se llama Escocia y hay habitantes en ella.


—Entendido, nos quedaremos en el mar por un tiempo hasta saber que es seguro bajar.


—Sí mi Capitán. —Próximo a eso el pirata se marchó y Jimin aprovechó a besar al pelinegro esta vez en uno más largo y placentero que dejaban descubrir las bocas del otro succionando sus labios y lamiendolos a la vez.


—Te amo. —Park lo miró a los ojos sonriendo al ver un color azul brillante desprenderse.


—También te amo, Minnie. —Susurró apreciando la belleza del contrario.


—¿No prefieres que siga con el timón y ustedes siguen con lo suyo en la recámara, hermano? —Rió otro pelinegro subiendo las escaleras hasta donde estaban ellos.


—Eres tan buen hermano NamJoon. —Se carcajeó YoonGi. —Claro, vamos Jiminnie~


Y así es como se adentraron en el océano juntos. Amandose y proclamando su amor una y otra vez a las estrellas que los observaban en los cielos.

Jan. 20, 2021, 5:38 p.m. 0 Report Embed Follow story
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The End

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