lunanuevamcr S.T. Moon (LunaNuevamcr)

En una noche fría, en una cafetería de hospital, las historias de los ocupantes se entrelazan.


Short Story All public. © © Todos los derechos reservados. Registro 2012126193984

#cuento #Sucesos-casuales #Historias-de-cafeteria #Un-dia-cualquiera
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Dos Cafés, Por Favor

—Dos cafés, por favor —piden mientras el resto de la gente hace fila esperando su turno. Son las nueve de la noche y la guardia recién comienza, sin embargo, el frío hace que la venta de café se aumente. Las dos internas reciben sus bebidas y se alejan de la sala, quizás a atender a los damnificados de una noche catastrófica, que siempre toma desprevenidos a unos cuantos, como una ruleta rusa.

El barista sigue con su objetivo. Pierde la cuenta de cuántos cafés lleva vendidos, pero está contento porque incluso ha vendido uno de los peluches olvidados que reposan en un rincón de su vitrina y que nada tienen con ver con el surtido del lugar. ¿Qué diablos hacen tres osos en la vitrina de una cafetería de hospital? Quizás esperar a un niño que tenga el infortunio de llegar al lugar o a una chica loca que se enamora de cualquier muñeco que ve. Esa noche fue esa chica loca la que lo compró para su novio que estaba esperando para que lo pasaran a la sala de cirugía.

Un par de doctores llegan a comer, en el intermedio de las doce horas de un turno interminable. Hablan de anestesiar a un paciente y que tal vez eso no fuera suficiente, pero probando tendrían la posibilidad de dar con la solución. Le dice el uno al otro que a veces se olvidan de que su trabajo también es de ensayo y error. Unas veces sale bien, otras no tanto, pero los avances se han logrado gracias a eso. La gente los escucha con los ojos muy abiertos, pero nadie dice nada. ¿Será que ya han tenido el valor de tacharlos en sus mentes de irresponsables? Es un título que quizás no se merezcan, su labor es muy importante, pero deberían ser más discretos.

Una mujer se acerca a la chica loca y le pide prestado el cargador de su celular. La chica no lo duda y desconecta el suyo para cederle la carga. Ambas tendrán que pasar la fría noche bajo ese techo inhóspito; lo único que les queda es la compañía de aquel aparatito que también les sirve para comunicarse con sus familiares enfermos que se encuentran solos en la sala de urgencias, porque no dejan entrar acompañantes. ¿Qué le costaba compartir un poco de esa electricidad? La premisa es no quedarse sin batería.

El guarda de seguridad anuncia el nombre de alguien, porque lo necesitan los médicos. Nadie responde. Lo intenta varias veces e incluso visita varias salas de espera, alrededor de la cafetería, pero parece que no se encuentra. ¿Será que dejó a su familiar solo? Es posible, pero quizás solo fue al baño en el momento menos indicado.

El celular que ahora se está cargando en una mesa suena estridente, con un tono bastante inapropiado. La mujer lo mira, pero no se acerca a contestar. Hace cara de fastidio a dos mesas de distancia, mientras la chica loca le hace señas para que lo calle. Al cabo de unos minutos, la loca da por imposible a la otra y decide ponerse unos audífonos. Si no va a contestar las llamadas, ¿para que necesita el celular prendido? Tal vez el sonido estridente sea el tono de un contacto indeseado.

Un grupo de inmigrantes se reúne cerca de la puerta. Han traído un amigo a urgencias. Todos hablan un idioma desconocido y nadie les entiende. Como pueden, tratan de comunicarse pero sus caras frustradas muestran que no saben qué más hacer. ¿Será importante lo que tienen que decir? Tal vez sólo sea que están pidiendo algo que comer y nadie lo sabe.

Se escucha un paciente gritar a lo lejos. Las enfermeras que llegan a la cafetería cuchichean que le están haciendo un procedimiento sin anestesia. Vuelven las miradas asombradas por el poco tacto de los trabajadores del lugar. Un grito y luego otro. Un ambiente de compasión se extiende entre los ocupantes del lugar. ¿Era necesario hacerle pasar un dolor semejante? Quizás sea que la anestesia estaba contraindicada en su caso.

Y así, entre una cosa y otra, avanza la noche en el frío lugar. Entre sucesos verosímiles e inverosímiles transcurren los minutos. La gente entra y sale, cada uno protagonizando su propia historia. Algunas caras hablan de impotencia, otras de tristeza, unas cuantas de tragedia y pocas de desolación, mientras contrastan con las miradas tranquilas de quienes ya están acostumbrados al devenir de los oficios que se reúnen en este lugar. ¿Será fácil llegar a mirar todo de esa forma? Puede ser sólo la fuerza de la costumbre.

El tic tac del reloj sigue sonando incesante y de pronto son las nueve de la noche del día siguiente. La chica loca ha dado paso al niño desafortunado para el puesto del nuevo dueño de uno de los dos peluches que quedan en la vitrina. Los médicos entran de nuevo hablando sin tapujos mientras los ocupantes del recinto, en su mayoría distintos, los miran atónitos. Alguien dice que se reserva su opinión mientras tiembla de frío y de pronto dos internas vuelven a acercarse el mostrador y piden:

—Dos cafés, por favor.

Dec. 12, 2020, 6:17 p.m. 8 Report Embed Follow story
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The End

Meet the author

S.T. Moon (LunaNuevamcr) Escribir es la mi forma de exorcizar mi alma. Mi manera de sacar de adentro todos aquellos sentimientos escondidos, replegados y que necesitan salir, es la forma en que mi corazón habla a través de las líneas y le dan sentido a todo lo que vivo a diario, es mi amor escondido, mi escondite clandestino, el descanso de mi alma, la pasión de mi mente.

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Manuele Rod Manuele Rod
Hola, Luna. Bueno, quería decirte que en el título lo correcto sería “Dos café, por favor” :) Disculpa mi obsesión con la puntuación.
January 09, 2021, 17:53

¡Ayyyyy, me encantó! Las descripciones, la sutileza de algunas acciones y la sencillez de un simple diálogo que engloba todo un relato detrás. ¡Bravo, bravo, bravo!
January 07, 2021, 20:24

Alexandra Ferrer Alexandra Ferrer
Hola, me gustó mucho la historia. Me permitió imaginar cada escena, la forma en que cuenta me hizo sentir el ajetreo de la cafetería, la gente entrando y saliendo y para mi eso es lo más bonito de leer, transportarse a esa escena que cuenta quien narra. La historia es original y me atrapo desde el comienzo hasta el final, final que me disfrute un montón. Te dejo un consejo, lee la historia en voz alta, seguro encontrarás detallitos que se pueden mejorar. Tienes un bonito talento, sigue escribiendo 💜
January 02, 2021, 23:16

  • S.T. Moon (LunaNuevamcr) S.T. Moon (LunaNuevamcr)
    Mil gracias por tu sugerencia, lo he releído y he encontrado los detalles de los que haces mención (y los he corregido :) ). Me alegra mucho que con todo y esos detalles te haya gustado, te agradezco mucho tu comentario. Un abrazo. January 03, 2021, 01:41
Jonathan Sanchez Jonathan Sanchez
¡Hola Luna! La historia esta genial, tiene un ritmo que hace se convierta en un cuento clásico, a la antigua, y eso realmente lo hizo increíble. Debo admitir que a medida que leía, no me fue para nada fácil mantener una lectura fluida, porque tienen algunas palabras que, a mi parecer, no se acoplan con la descripciones, pero mas allá de eso, es tu forma de escribir, y la verdad, esta genial. De igual manera, te aconsejo que revises la historia, releyendo lentamente, cada palabra, porque hay algunas partes, en las que las palabras se separan. En fin, me gusto mucho la historia, especial la temática que tiene. Saludos Atte Jony
December 20, 2020, 04:48

  • S.T. Moon (LunaNuevamcr) S.T. Moon (LunaNuevamcr)
    No sabes como agradezco tu comentario, es muy valioso para mi. Claro que lo revisaré. Me alegra mucho que te haya gustado, fue un cuento que me gustó mucho escribir. Un abrazo. December 21, 2020, 12:40
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