erendidemonai Erendi Demonai

Dunkel no recuerda su vida anterior, ha vivido en el reino de Terra tranquila y en paz con las demás hadas por cuatro mil años, sin embargo, una noche algo cambió. Un incendio quemaba su hogar y terminaba con toda la vida que ella conocía hasta el momento. Enemigos aparecían buscando a " El Hada de la Noche" desesperadamente y harán de todo para apoderarse de ella. Las situaciones llevaran a Dunkel a viajar por reinos distintos de Revas, causando encuentros con personajes que le devolverán su memoria poco a poco. El inicio de una historia llena de seres fantásticos que viven en el planeta de Sueños, "Revas". Todos ellos ayudarán a que Dunkel recuerde su hogar y su propósito de vida.


Fantasy Dark Fantasy Not for children under 13.

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🧚‍♂️ CAPITULO 1. HADA OSCURA 🧚‍♂️

Soy un hada con unas alas que brillan como la noche, trasparentes membranas oscuras que contienen en su interior cientos de estrellas brillantes como el firmamento nocturno.


Soy la única hada en el Reino de Terra con una piel cremosa, piel que parece haber sido irradiada por la luz de la Gran Luna. Este efecto provoca que sea confundida con un ser espectral, y causa muchas veces que se asusten los que se encuentran a mi alrededor.


Mis ojos se iluminan en color plata cada vez que la Gran Luna se deja ver en el cielo nocturno, como si su presencia me otorgara una mágica visión hacia lugares difíciles de comprender.


Gozo de un hermoso cabello color negro absoluto, con hebras largas a la cintura perfectamente lisas, oscuros hilos abundantes incapaces de ser desordenados por el mas fuerte viento.


Mi estatura es alta para mi especie, sobrepaso por dos cabezas a cualquier hada del Reino, y esto provoca que muchas de ellas me miren con desdén.


Y si esto no fuera suficiente, mi complexión se encuentra fuera de lo común, pareciendo más a una descendiente de Ninfa, con esas curvas en mi cuerpo que definen una bella silueta y que un hada no posee.


Visto de color negro, ya que es la tonalidad que me provee paz y tranquilidad; no me importa si a las demás hadas se les hace tétrico o fúnebre, para mi representa un color elegante que no todos pueden portar.


Desde que nací, la Reina Avalón me dió una tarea muy especial, debido a que soy la única hada que permanece despierta por las noches, y duerme durante el día. Tengo la tarea de resguardar el sueño de todas las hadas y cuidar la periferia de las fronteras con los reinos adyacentes; en especial con el Reino de Mijatnerin, el Reino de los Insectos, que alberga a letales depredadores para nosotras.


Cada noche vuelo hasta las fronteras vigilando que ninguno de los seres aledaños pasen la línea fronteriza de Terra, y con ello, pude descubrir que existe una vida que desconocen las hadas de mi reino. Terra vive en una burbuja, las hadas son ignorantes de su alrededor, y ahora entiendo que la Reina Avalón es la causante de esto. Por milenios les ha hecho creer a las hadas que sobrevivimos gracias a la paz y la tranquilidad que reina en el planeta, pero no es así.


La Reina Ávalon ha mantenido una barrera envolviendo Terra, una membrana mágica que evita que las hadas quieran salir a conocer el exterior. Curiosamente esta barrera no funciona conmigo, y por ello me encomendó la tarea que tengo, debía mantenerme ocupada y no contar lo que en realidad pasa mientras todos duermen.


Y es que, allá afuera existen a todas horas depredadores que quieren alimentarse con nosotras. Seres que desean el poder de la Reina Hada y criaturas que vienen de otros lugares para hacer daño a todo aquello que viva en Revas.


También aparecen puertas mágicas que abren caminos a otros mundos, y muchas de éstas puertas hacen llegar a Revas a seres que superan la lógica de nuestra comprensión. Ha habido veces que aquellos que atraviesan son tan peligrosos, que los reinos se han visto obligados a esconderse detrás de las barreras de sangre, la única ocasión en que todos los soberanos, de los siete reinos se unen; esperando no ser encontrados por el intruso y así sobrevivan por muchos cientos de años más.


Una noche, al ir directo a una de las puertas que abren camino hacia otro lugar, noté que algo estaba fuera de lugar. Mis ojos miraron a todas direcciones, percatándome de que en esta parte del bosque había demasiada tranquilidad. Ninguno de los animales nocturnos corría como cada noche, la quietud a mi alrededor se tornó rara.


Entonces entre todo este misterio escuché voces rebotando en eco a través del viento, no era un viento normal, más bien, parecía como si un ser externo a nuestro planeta tuviera la necesidad de hacerse notar, y dar a saber a todos los seres en Revas que al fin llegó.


Las grandes elementales reaccionaron, y comenzaron a difundir una advertencia a todas direcciones donde no dejaron de repetir:


《Ya no es seguro su hogar, huyan, huyan y resguárdense en los reinos amigos, ellos buscan el mapa, ellos vienen, ellos vienen desde muy lejos, deben de ponerse a salvo...》


Una ráfaga de viento se desató, un calosfrío me invadió y la piel se me erizó. La advertencia fue contundente, por lo que debí regresar a mi reino lo antes posible, y avisar sobre lo que sucedía en el bosque.


Sin embargo, el pánico me invadió al sentir los cambios drásticos que se estaban dando a mi alrededor. La temperatura descendió descomunalmente y todo se volvió fúnebre, sombrío, sin una sola alma alrededor y con nulo sonido; la muerte estaba rondando.


Mi cuerpo comenzó a temblar sin control, nunca, en mi larga vida, sucedió una cosa así. Por lo que preferí esconderme en el hueco de un árbol cercano al sentirme en peligro. Una aura terrible inundó el lugar, una presencia desoladora se esparció, y entonces ya no pude reprimirlo; el miedo se apoderó de mí y mis alas delataban mi posición al encenderse con la luz que emiten naturalmente.


Supe que si no lograba apagar mis alas me esperaría la muerte, traté de tranquilizarme hasta quedar en total oscuridad. Cerré mis ojos, traté de escuchar de nuevo el exterior y saber que pasaba.


Nada...


No escuché nada, ni el viento, ni el crujir de la madera, ni las hojas cayendo, ni el pulular de los búhos; absolutamente nada. Como si me encontrara ocupando tapones en los oídos; la situación cada vez fue mas escalofriante.


De haber sido una noche normal, un ambiente como el de ahora hubiera sido perfecto para mi, pero esa hostilidad a mi alrededor, hizo que mis sentidos se alteraran y me sintiera en total peligro, con solo el hecho de atreverme a respirar.


De pronto, una ardilla me sacó de mis pensamientos. Una pequeña cría quiso entrar en el mismo hueco que yo; estaba alterada.


Con sus patitas rasguñó el tronco para ayudarse a entrar en el lugar, y estaba a punto de ir en su auxilio, cuando algo la jaló hacia afuera bruscamente.


—¡Ahhh! —exclamé en un grito lleno de terror.


Al mismo tiempo di un traspié hacia atrás y caí de sentón chocando con la corteza del árbol.


Tape mi boca inmediatamente, al caer en la cuenta de que alguien se mantenía afuera. Mi cuerpo comenzó a temblar sin control, y mis lágrimas cayeron por mis mejillas en reacción a la situación.


Se escuchó un chillido agudo aterrador en el exterior, la ardilla peleaba contra su captor de una manera desesperada. Aquello de afuera hacía sufrir al pequeño animal, y la ardilla al no quedarse en paz, hizo desesperar a su torturador, obligándolo a tronar al pobre animalito. Los pequeños huesos se hicieron pedazos, y toda la sangre de la cría manchó el tronco del árbol por el interior; me aterré completamente.


Busqué cobijo que me hiciera sentir resguardada. Retrocedí al querer ser parte de la corteza del árbol y no pudieran verme. Quien estuviera afuera causando todo el ambiente no podía encontrar la forma de hacerme daño.


Puse mucha atención al tratar de percibir algún cambio, pero todo siguió igual; no hubo sonidos, como tampoco animales, y ahora no se podía percibir olor alguno.


Afuera algo caminaba por el bosque, algo muy malo y aterrador. La temperatura siguió igual, el aire se tornó pesado, causando un miedo descomunal en cualquier ser que se encontrara cerca del lugar.


Tratando de controlar mis emociones, pensé tontamente que los Escorpiones querían asustarnos, pero esto no justificaba por que las Elementales se notaban inquietas. Luego pensé en las Harpías de Saxssada, pero ellas no tenían espacio para desplegar sus alas, y el bosque no era precisamente su clima. ¿Los Dragones de Vatra? No, ya hubieran incendiado todo a su alrededor. Tal vez los Vampiros de Iarna, pero ¿qué drenarían de unas hadas? ninguna de nosotras tenía la cantidad adecuada para satisfacer su hambre. Por lo que, definitivamente las Sirenas de Meriveden y los Elfos de Skogur, no podían ser.


Después de hacer este examen mental, regresé a mi realidad y quise asomarme, pero mi terror era enorme, por lo que dejé que pasaran los minutos esperando que todo regresara a la normalidad y poder ir a casa.


《Ya váyanse, ya váyanse, ya váyanse...》


Supliqué en mi mente por si acaso algún ser benevolente me estuviera escuchando...


March 14, 2023, 7:18 p.m. 0 Report Embed Follow story
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