100 Stories of World War I Follow story

alonndra Ginnevra D,

List of 100 classic World War I short stories with the initial paragraphs in English and Spanish. Lista de 100 historias clásicas de la primera guerra mundial con los párrafos iniciales en inglés y español.


Short Story All public. © © 2017 G. Dubois

#Primera guerra mundial #La Grande Guerre #WorldWar1 #WW1 #WWI
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1 Introduction to the Trenches / Introducción a las Trincheras.

WINTERBOURNE HAD AN easy initiation into trench warfare. The cold was so intense that the troops on both sides were chiefly occupied in having pneumonia and trying to keep warm. He found himself in a quiet sector, which had been fought over by the French in 1914 and had been the scene of a fierce and prolonged battle in 1915, after the British took over the sector. During 1916, when the main fighting shifted to the Somme, the sector had settled down to ordinary trench warfare. Trench raids had not then been much developed, but con-stant local attacks were made on battalion or brigade fronts. A little later the sector atoned for this calm.


To Winterbourne, as to so many others, the time element was of extreme importance during the war years. The hour goddesses who had danced along so gaily before, and have fled from us since with such mocking swiftness, then paced by in a slow, monotonous file as if intolerably burdened. People at a distance thought of the fighting as heroic and exciting, in terms of cheering bayonet charges or little knots of determined men holding out to the last Lewis gun. That is rather like counting life by its champagne suppers and forgetting all the rest. The qualities needed were determination and endurance, inhuman endurance.


It would be much more practical to fight modern wars with mechanical robots than with men. But then, men are cheaper, although in a long war the initial outlay on the robots might be compensated by the fact that the quality of men deteriorates while they cost more in upkeep. But that is a question for the War Departments. From the point of view of efficiency in war, the trouble is that men have feelings; to attain the perfect soldier we must eliminate feelings. To the human robots of the last war, time seemed indefinitely and most unpleasantly prolonged. The dimension then measured as a "day" in its apparent duration approached what we now call a "month." And the long series of violent stalemates on the Western front made any decision seem impossible.


In 1916 it looked as if no line could be broken, because so long as enough new troops were hurried to threatened points the attacker was bound to be held up; and the supplies of new troops seemed endless. It became a matter of which side could wear down the other's man-power and moral endurance. So there also was the interminable. The only alternatives seemed an indefinite prolongation of misery, or death, or mutilation, or collapse of some sort. Even a wound was a doubtful blessing, a mere holiday, for wounded men had to be returned again and again to the line. [....]





Beginning of the short story "Introduction to the Trenches" by Richard Aldington *





WINTERBOURNE había tenido una fácil iniciación a la guerra de trincheras. El frío era tan intenso que las tropas de ambos lados estaban ocupadas principalmente en enfermarse de pulmonía y tratar de mantenerse calientes. Se encontró en un sector tranquilo, que había sido peleado por los franceses en 1914 y el escenario de una feroz y prolongada batalla en 1915, después de que los británicos se hicieron cargo del sector. Durante 1916, cuando la lucha principal cambió al Somme, el sector se había normalizado a una ordinaria guerra de trincheras. Las incursiones a las trincheras no estaban entonces muy desarrolladas, pero los constantes ataques locales se hacían a los frentes de los batallones o brigadas. Un poco más tarde el sector pagó por esta calma.


Para Winterbourne, como para tantos otros, el elemento del tiempo era de extrema importancia durante los años de la guerra. Las diosas de las horas que habían danzado tan alegremente antes, y se nos habían escapado desde entonces con tanta rapidez burlona, pasaron luego en un desfile lento y monótono como si estuvieran sobrecargadas de forma intolerable. La gente a la distancia pensaba que la lucha era heroica y emocionante, en términos de animadas cargas de bayoneta o pequeños nudos de hombres decididos manteniéndose firmes hasta la última ametralladora Lewis. Eso es como hacer recuento de la vida por sus cenas de champán y olvidarse de todo lo demás. Las cualidades necesarias eran determinación y resistencia, resistencia inhumana.


Sería mucho más práctico combatir las guerras modernas con robots mecánicos que con hombres. Pero por otra parte, los hombres son más baratos, aunque en una guerra larga el desembolso inicial en los robots podría ser compensado por el hecho de que la calidad de los hombres se deteriora mientras que cuestan más en mantenimiento. Pero esa es una cuestión para los Departamentos de Guerra. Desde el punto de vista de la eficiencia en la guerra, el problema es que los hombres tienen sentimientos. Para lograr el soldado perfecto debemos eliminar los sentimientos. Para los robots humanos de la última guerra, el tiempo parecía más desagradable e infinitamente prolongado. La dimensión entonces medida como un "día" en su aparente duración se acercaba a lo que ahora llamamos un "mes". Y la larga serie de violentos estancamientos en el frente occidental hacía que cualquier decisión pareciera imposible.


En 1916 parecía que no se pudiera romper la línea, mientras tropas nuevas fueran llevadas a prisa a puntos amenazados, el atacante era seguro de poder ser detenido; y el suministro de nuevas tropas parecía interminable. Se convirtió en una cuestión de qué lado podría desgastar los recursos humanos del otro y su resistencia moral. Así que ahí también estaba lo interminable. Las únicas alternativas parecían ser una prolongación indefinida de la miseria, o la muerte, o la mutilación, o el colapso de algún tipo. Incluso una herida era una bendición dudosa, una mera vacación, porque los heridos tenían que ser devueltos una y otra vez a la línea.


*Charcoal Pencil Cat Drawing by Kellas Campbell



 

Jan. 19, 2017, 8:20 p.m. 0 Comments Report Embed 0
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