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zchia jrea


Un ex militar busca desenmascarar un asesino para purgar sus pecados siendo guiado por sus amigos que sirven como la voz de su conciencia. Sin embargo a pesar de creer tener todo calculado, sus demonios internos harán que la resolución de los crímenes no sea tan sencilla.


Thriller/Mystery All public.

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Obsesion

Deberías dejar de darle vueltas al asunto- dijo una voz ronca al fondo de la habitación.

La verdad ya había considerado el hecho de admitir que me estaba obsesionando con la búsqueda del llamado Aufreibersin embargo siento que es mi deber encontrarlo, es la única forma de reponer mis errores.

- Ese es tu problema piensas que puedes arreglar todo, incluso cosas a las que eres totalmente ajeno - Escuché de una voz dulce a mi lado derecho.

- ¡vamos! soy un militar, puedo encontrarlo.-

- Te retiraste hace 20 años Mason, sólo estás jugando a ser detective- bufaron

- Ya cállense- Exigí - Sé que estoy cerca ¿Acaso no lo ven? Miren el chico fue encontrado hace dos noches aquí - Dije mientras extendía el mapa del pueblo que había dibujado meticulosamente luego de la aparición del tercer cadáver.- Y el último cuerpo fue encontrado aquí, unos dos kilómetros más al norte, exactamente hace (seis, siete, ocho) nueve días. Justo cuando llegaste Ivonne. Gracias al señor llegaste aquí a tiempo.

Ahora miren los círculos, cada uno de ellos señala el sitio donde fue encontrado un cuerpo - Hice un circulo gigante encerrando a los pequeños- ¿lo ven? ¿Acaso me han estado prestando atención? es obvio, pero lo explicare para sus pequeñas mentes cerradas, desde el primer asesinato sólo ha ido dejando cadáveres cada vez mas al sur de Yablochnoye, dejando casi una línea perfecta que apunta justo hasta aquí, es decir, el próximo asesinato será en éste pueblo.

Y de pronto todos se callaron, no dijeron nada al respecto, es como si hubiese hecho una exposición a fantasmas, todo el día hay ruidos en esta casa y justo cuando los quiero escuchar, pues se van. Decidí darme una ducha e ir a acostarme si seguía un segundo más en el sótano viendo ese maldito mapa, escuchando las risas irritantes de Carlos iba a acabar colgándome. Mi cabeza resonó al cerrar la puerta de mi habitación con fuerza.

- Hey.- Me giré para ver la silueta de Ivonne entrando a contraluz. -¿estás bien?

-¿bien? Ivonne llevo casi un mes siguiendo las huellas de este tipo para recibir un "estás delirando" Hubiese estado bien sentir que por lo menos me estaban prestando atención.

-Cariño por supuesto que tienes nuestra atención.- Dijo mientras se acurrucaba a mi lado, su cabeza se posó en mi pecho y el olor de su cabello me hacía sentir en paz, si existía alguien en el mundo capaz de calmarme era ella.- pero debes entender que nos preocupamos por ti, llevas días sin dormir, no comes bien.- Me miró.-Debes preocuparte mas por ti, y dejar de culparte por errores del pasado.

-¿Soy muy ingrato? - pregunté sin querer escuchar una respuesta- Creo que no te he pedido perdón por lo del otro día, no quiero que mis reacciones exageradas me alejen de ti, no quiero que te vayas.- Le dije con toda la sinceridad que quedaba dentro de mí, pero Ivonne no respondió.

Me sentía un poco incómodo al caminar por el hotel, la gente tenía un aura extraña, cómo si supieran algo que no debía saberse, sin embargo, no conocía a nadie de éste pueblo así que era mi única opción.

La policía dijo que no encontraron ninguna pista en la escena del crimen, todos eran unos ineptos e ineficientes, o quizá eran cómplices del asesino y lo ayudaban a esconderse (por no decir que era uno de ellos directamente). A éste punto nada me sorprendería, podría ser cualquier persona. Cinco semanas, cinco pueblos, cinco cuerpos, según el patrón que descubrí con las escasas pistas de la policía todo apuntaba a qué el próximo sería encontrado en mi pueblo, y definitivamente no quería ser yo el desafortunado que apareciera sin cabeza.

Logré registrarme a pesar de estar sumergido en mis pensamientos, y al dirigirme a la salida choqué con una rubia preciosa.

- Disculpa.- Soltaron sus dulces labios con cierto tono de timidez.

-¿A dónde vas?- Dije embelesado por su ternura, olvidando cualquier rastro de timidez que alguna vez hubo en mi, sin embargo noté una mirada baja de temor. -Perdóname.-Repuse. -No malinterpretes, no soy de éste pueblo y estoy un poco perdido ¿puedes ayudarme? necesito ir al parque de la plaza.

-Tienes suerte de haberme encontrado, generalmente los turistas son los que se hospedan en hoteles.- Amablemente entre una amena conversación me acompañó y al llegar estaban todas éstas cintas clásicas amarillas que indican cautela y a puerta cerrada.

-Lo había olvidado por completo.- Dijo ella.- Hace dos noches encontraron el cadáver de un chico acá, sigue clausurado.

-Ya veo.- Dije sin querer explicarle que ese era el motivo de mi visita.- Lamento haberte hecho perder el tiempo, para compensar ¿Qué te parece si eres mi guía un poco más y me llevas hasta el lago? En mi pueblo siempre hablan de ese lugar.- No se si eran los aires de éste pueblo o si notaba su deseo en la forma que me miraba, pero con ella perdí cualquier miedo que pudiese tener con el sexo opuesto. Tal cómo lo esperé, aceptó.

Dejamos nuestras cosas dentro de una pequeña cabaña y nos sentamos en el piso mirando el lago.- Es bastante difícil.- Me contó.- Al tener 17 años nadie te toma en serio, ni siquiera en un trabajo, y menos si eres una chica sin padres que vive sola en un hotel sin nadie que vele por ella.- Noté como lágrimas intentaban escapar de sus ojos, pero me sonrío.- Ya es tarde, debería irme.

Realmente quería que se quedara un poco más, sin embargo no podía abusar. Me ofrecí a buscar las cosas dentro de la cabaña, pero cuando salí con su chaqueta, ya ella se había ido, en silencio.

Me pareció bastante descortés pero ya era bastante oscuro y tenía mas cosas por las que preocuparme, tomé mi bolso y regresé hasta el parque.

Me lastimé las rodillas al caer luego de saltar la cerca. La policía no había dado detalles del sitio exacto donde había sido encontrado, así que me dispuse a caminar sigilosamente. El tenía un aspecto un tanto nostálgico, el ruido de las ramas al chocar con la brisa sonaba como si los árboles estuviesen gimoteando, mientras el resplandor de la luna mezclado con la luz opaca y amarilla de los escasos faroles generaban un ambiente absolutamente siniestro, añadiéndole la sensación constante de ser observado por alguien (¿o algo?) no me sentía muy cómodo, pero finalmente lo encontré más cintas de "no pase" Aún se veía sangre, no podía esperar menos de un lugar dónde encontraron un cuerpo sin cabeza, Alumbré por todo el perímetro y... Nada, nada fuera de lo común, nada mas que sangre. ¿Que estoy haciendo aquí? comencé a cuestionar mis instintos que a éstas alturas me parecían ridículos. Entre los árboles, a mi izquierda escuché un ruido, me giré rápidamente pero nada, nadie. Sin embargo, al mover mi linterna a su posición inicial, noté un destello en el piso. Un reloj, sucio y con un cabello enredado ¿Cómo no lo habían visto antes a plena luz del día? Me acerqué a observarlo (no tenía el suficiente valor para recogerlo quizá)

Al agacharme, entre los arbustos vi algo moverse, instintivamente di dos pasos asi atrás, casi cayendo al piso. Sin embargo me armé de valor, no gasté 50 dólares en hotel por noche en éste patético pueblo para no tomar riesgos.

Más firme que nunca, aparté los arbustos y dirigí la luz de mi linterna hacia el frente. Y ahí estaba yo, estupefacto, observándola moverse, era una camisa ondeándose cómo una bandera. Si, no era un asesino, o un guardia, ni siquiera un fantasma. Era una camisa, pero no cualquiera, ésta estaba manchada de sangre, manchada de la misma manera en la que mojas tu camisa secándo tus manos de ella luego de lavar los platos, pero no era agua, era sangre, era evidencia.

Otro ruido.- ¿Evidencia? -Me observan.- ¿Cómo nadie lo vió antes? -Escucho pisadas.- ¿Lo trajo para mí?.- Se acerca.- ¿Sabe que lo busco? ¿Está aquí?.- Un golpe secó en mi nuca. Desperté.

Desperté, en mi habitación de hotel ¿cómo llegué hasta aquí? Caminé hasta el baño, me mire en el espejo, mis ojos rojos pero mas azules que nunca ¿acaso fue un sueño?

-Mason ¿estás delirando?- Me dije en voz alta.

Aug. 17, 2020, 4:53 p.m. 0 Report Embed Follow story
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zchia jrea Historias de una mente perturbada.

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