roby3000 Roberto R.

Isla de la Juventud, Cuba, decada de los 90 del siglo pasado, un joven banquero aspira a convertirse en locutor de radio. La transición no es tan sencilla como puede parecer. Se trata de una confrontación entre la vocación y la supervivencia. Safe Creative. Registro: 2007014624497


Drama Not for children under 13. © Safe Creative. Registro: 2007014624497

#siglo-xx #cuba #locutor #radio #seriado #drama
5
1.4k VIEWS
In progress - New chapter Every 30 days
reading time
AA Share

La audición

Fue en los 90 del siglo pasado cuando Javier decidió cambiar su vida. Había estudiado finanzas por conveniencia y no por vocación. Para eludir el preuniversitario internado, eligió la escuela de economía de nivel medio que era la única opción externa que había en la Isla y al finalizar dos años de servicio militar obligatorio, optó por la carrera de licenciatura en contabilidad.
Le aburrían los números aunque se le daban bien. Consiguió una plaza como asesor financiero del Banco Popular de Ahorro ubicado en el centro de Nueva Gerona, la Ciudad Capital. Pero, al cabo de tres años, escuchó un anuncio en la radio: había una convocatoria abierta para locutores. Él sabía que no tenía una voz clásica de locutor; pero se sentía muy seguro leyendo en voz alta los versos que escribía cuando alguna chica le rompía el corazón. También era un ávido lector de todo tipo de novelas, poesías y artículos. Dumas, Poe, Shakespeare, Martí, Zolá y Cervantes eran sus autores preferidos. La literatura y el arte cada vez le interesaban más.
De modo que decidió presentarse e intentar pasar las pruebas en la emisora local: Radio Caribe. Necesitaba un nuevo proyecto de vida para sentirse realizado.
Compró varias revistas y el periódico diario para practicar la lectura en voz alta. El martes pidió tres días de vacaciones en el trabajo para dedicarse por completo a su preparación. Hizo gárgaras de agua con sal para aclararse la garganta y ejercicios vocales que lo ayudaron a mejorar los tonos de bajo. Leyó artículos de todo tipo repetidas veces durante 48 horas, hasta que, cuando se sintió listo, llamó a la emisora para anotarse entre los concursantes del día siguiente, jueves, a las 8 de la mañana.
Corría el mes de abril, hacía fresco en el jardín de Radio Caribe. A esa hora ya habían llegado varios candidatos que se movían inquietos de un lado a otro. Pasados diez minutos, una de las más populares locutoras de la región, Doris Cairo, salió con varias hojas impresas en una carpeta y las repartió entre los presentes.
—Este es el texto que van a leer en la audición. Repasenlo despacio, siéntanlo suyo, comuniquen un mensaje —explicó —En breve, los llamaremos por su orden de inscripción. Gracias por venir.
Luego, dio media vuelta y entró a la recepción. La suerte estaba echada, pensó Javier y se sentó a esperar.

Se devanaba los sesos pensando en una manera de explicarle a su mujer, con la que tenía un niño de 2 años, el cambio que planeaba dar. El banco era un trabajo serio, respetable y bastante bien pagado; sin embargo, su proyecto de convertirse en locutor de radio sonaba aventurero y para colmo con una pobre remuneración, al menos, al principio. Ya lo había investigado: un locutor "C" podía ganar 198 pesos al mes y uno de categoría "B", 211. Sin evaluación eran 171 pelados que comparándolos con los 280 pesos que ganaba como Asesor Financiero, se trataba de una buena diferencia monetaria. Pero la vocación, el amor por lo artístico, tironeaba fuerte. Le gustara a ella o no, él daría un giro diferente a su vida. Todo dependería del resultado de ésta audición.
Pasó una hora y todavía quedaban cuatro personas afuera. Javier leyó una vez más la hoja impresa que le habían entregado. Se trataba de unos titulares del día anterior y un artículo breve sobre el cuidado del medio ambiente.
"El tiempo avanza hacia el socialismo: En Radio Caribe son las nueve en punto" —Se oyó la transmisión en vivo a través de una pareja de altavoces instalados en la entrada.
Un momento después salió la recepcionista:
—¡Javier Fernández Caballero!
—¡Aquí! — respondió Javier y sintió un salto en el estómago.
—Su turno: Suerte!
La emisora era de mediano tamaño. Se trataba de un edificio de una sola planta, con una fonoteca, dos estudios de edición, un estudio de grabación y una sala de transmisiones en vivo.
Javier abrió una puerta que daba a un pasillo y se encontró con Doris Cairo. La locutora lo acompañó unos pasos sonriente y le indicó otra puerta a la derecha.
—Éste es el estudio de grabación. Adentro hay una mesa con una silla y un micrófono al frente. Proyecta tu voz a una cuarta del aparato. —Explicó Doris
—¿Quien me dirá cuándo empezar? —Preguntó Javier.
—Nosotros te escucharemos y te veremos a través de un cristal. Tú audición será grabada y valorada más tarde. Te daremos instrucciones a través de un intercomunicador. Es sencillo, te darás cuenta de todo con facilidad. —Doris abrió la puerta del estudio y lo invitó a pasar.
—De acuerdo —dijo él.
—Respira profundo y concéntrate —le indicó ella.
Entró y la puerta se cerró silenciosa a sus espaldas. Ante él había un salón forrado de terciopelo, a prueba de ruidos. Se sentó en la silla y desde allí vio a la locutora, junto a otro hombre grande y gordo y a un muchacho negro muy delgado que al parecer era el operador de audio. Puso el impreso sobre la mesa, acercó un poco el micrófono e inmediatamente sintió una voz metálica a través del intercomunicador instalado en la mesa.
—" Cuando se encienda el cartel Grabando, puedes empezar"
Javier no descubrió el cartel a la primera y ya iba a preguntar cuando lo vio encendido a su derecha, bajo el cristal de la cabina de grabaciones, con letras grandes y rojas.
De pronto, le entraron unas fuertes ganas de orinar.


Safe Creative.
Registro: 2007014624497



June 29, 2020, 5:03 p.m. 2 Report Embed Follow story
3
Read next chapter Te vas con la farándula?

Comment something

Post!
Angélica Plaza Angélica Plaza
Me encanta la energía que trasmite
June 30, 2020, 03:25

  • Roberto R. Roberto R.
    Gracias, me das mucho ánimo para continuar. Un abrazo. June 30, 2020, 07:55
~

Are you enjoying the reading?

Hey! There are still 3 chapters left on this story.
To continue reading, please sign up or log in. For free!

More stories