shoara Blue Shoara

Taehyung piensa que su vida es un asco, que sólo sabe sufrir, así que animado por Jimin, decide salir una noche completamente solo para intentar divertirse. ¿Que ocurrirá cuando se encuentra con unos ojos que le miran misteriosos? ¿Que pasaría si decide dejarse llevar por una sola vez en su vida?


Fanfiction Bands/Singers For over 18 only.

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Short tale
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Call me maybe

Esa noche me cansé de ser un pelele. Me cansé de dejar que otros jugaran conmigo sin importar si me dolía o no. Jimin tenía razón, no podía quedarme en casa y lamentarme. No podía darle el gusto a Jiho de mostrarme hundido frente a él. Tenía que ser fuerte (o al menos aparentarlo) aunque por dentro estuviera hecho jirones.


Así que siguiendo las instrucciones de mi mejor (y algo alocado) amigo, me vestí de manera sexy, me maquillé los ojos con algo de eyeliner y me alisé el pelo que solía llevar rizado (lo cual era motivo de burlas entre los amigos). Jimin era todo un profesional cuando quería ya que realmente no parecía yo. Me hizo ponerme lentillas de color, según él, me hacían más perfecto. Creo que realmente no lo piensa, solo me lo dice para hacerme sentir mejor, pero al menos es el único con intención de ayudarme a superar el bache. O socavón, según quien lo mire.


Y aquí me hallo, en medio de la pista de baile, bailando como si la vida me fuera en ello, dándolo todo sin pensar en cómo me ven los demás, pensando tan solo en cómo me siento yo. Y para que mentir, me siento a gusto por una vez en mi vida. El calor agobiante de estar rodeado por cientos de personas unido al que yo mismo produzco al bailar pronto empieza a ser notable por lo que me deshago de parte de mi ropa dejándola en cualquier lugar. Al elevar la mirada unos ojos oscuros me están mirando desde una posición algo alejada, pero que extrañamente siento cerca. Intento seguir bailando como si nada pero instintivamente mis ojos buscan esa mirada cada poco tiempo, pero esta vez ya no está allí.


De repente sentí un leve roce en una de mis manos seguido de un escalofrío recorrerme por completo, al levantar la mirada, esos ojos estaban allí, demasiado cerca. Un tirón en mi mano me hizo ponerme en marcha tras ese desconocido. ¿Por qué le seguí? Ni yo mismo lo sé. Podría soltarme, ya que su agarre no era fuerte, pero por raro que parezca era suficiente para mantenerme retenido.


El extraño caminaba hacia los baños, aunque no sabía la intención. La verdad es que no tardé mucho tiempo en descubrirla. El tiempo justo que tardamos en meternos en un cubículo y en sentir los labios del desconocido en mi cuello. Admito que me sorprendí, pero lejos de apartarme, mis manos comenzaron a recorrer la figura del desconocido dejando que su cuerpo poco a poco fuera siendo descubierto por mí. Cuerpo, que he de decir estaba muy bien formado y era atlético y marcado, sin ser exageradamente musculoso. Sin pudor comencé a colar las manos bajo su camiseta, acariciando su abdomen casi a la misma vez que el chico succionaba y mordía mi cuello subiendo los besos después por mi mandíbula, como si la dibujara con ellos, hasta que finalmente se unieron a mis labios, besándolos con ansia. Decir que no me volvió loco la manera de besarme que tenia sería mentir, por lo que me dejé llevar por sus besos, dejando escapar algún que otro suspiro, cuando nuestras lenguas se conectaron jugando de manera intensa dejándonos a ambos sin aliento.


Nuestras manos se movían por el cuerpo ajeno movidas por el deseo que nos invadía en ese momento y del que yo apenas comprendía cómo había podido ocurrir. Yo, que soy conocido por poner siempre mala cara si alguien me abraza o se muestra cariñoso conmigo y aquí estoy yo en un cuarto de baño, deseando más de éste desconocido que curiosamente parece conocer cada cosa que mi cuerpo anhela.


Cuando quise darme cuenta, ambos estábamos sin camiseta y las manos del chico se movían juguetonamente sobre el cierre de mi pantalón, consiguiendo desabrocharlo por lo que no tardó en colar una de sus manos en su interior, acariciando el bulto que ya se me había formado y del que apenas fui consciente hasta que el me tocó. Inconscientemente moví mi cadera contra su mano buscando más roce con ella mientras las mías se dirigían a sus pantalones desabrochándolos con mayor rapidez de la que yo mismo supuse que tendría. Tocando su erección en cuanto me deshice de sus pantalones y sus bóxers, escuchando por primera vez un suspiro de placer de su parte, por lo que comencé a masturbarle de manera intensa jugando con su miembro, sintiendo como se endurecía aún más entre mis dedos a medida que el chico dejaba escapar cada vez más sonidos de placer que morían en mi cuello o en mis labios. Realmente no fui consciente de cuando me había bajado la ropa ya que solo sentía placer por la manera en la que él me tocaba.


Con un movimiento rápido y autoritario me empotró contra la pared comiéndome la boca casi con desesperación para después girarme y pegándose a mí, sentí en mi trasero toda su erección, ya que se rozaba contra mi cuerpo mientras separaba mis nalgas lo suficiente como para que su miembro buscase mi entrada, y una vez que la encontró, se fue introduciendo en ella de manera brusca. En otra situación me hubiese dolido a morir, pero el chico me tenía completamente muerto de placer y necesitado de él, por lo que sólo sentí un poco de molestia al principio. Molestia que desapareció cuando comenzó a moverse de manera ruda en mi interior arrancándome sonidos de puro placer que jamás soñé con emitir y que me hicieran sentir.


Mientras el desconocido me embestía con fuerza, me susurraba todo lo que quería hacerme en el oído entre jadeos de ambos que se entremezclaban con los sonidos del ambiente donde no sólo la música era escuchada, voces, gritos, jadeos de otras parejas haciendo lo mismo que nosotros… todo eso se unía creando una atmósfera rara pero no molesta. Sus labios jugaban cerca de mi oído, mordiéndome en zonas que hacía que me pusiera aún más excitado de lo que ya estaba de por sí. Clavé los dedos en la pared recubierta de cristal donde podía vislumbrar un poco la cara del chico el cual estaba tan excitado como yo. Los dos lo estábamos disfrutando, eso era evidente. La manera en la que me embestía y cada cosa que me susurraba lo dejaba claro. De repente sentí como una de las manos del chico que estaba en mi cadera, se movió hasta mi erección, comenzando a masturbarme, arrancando de mi garganta sonidos profundos y llenos de placer, a la vez que empecé a mover mi propia cadera contra él, buscando más de ese placer que él me otorgaba y que jamás en mi vida había sentido hasta el momento.


Los movimientos eran cada vez más y más intensos y notaba como estaba a punto, contrayéndome de puro placer de manera inconsciente, cosa que el chico debió de notar porque apretó mi miembro de manera brusca estrangulando mi principio de orgasmo haciendo que no llegara a él. Salió de mi interior, motivo por el cual me quejé y tras darme la vuelta me subió a su cadera y volvió a penetrarme con esa especie de rabia o furia que tenía, lo que me arrancó un pequeño grito de puro placer. Me agarré a su cuello con fuerza y busqué sus labios los cuales mordí y besé a mi antojo mientras él me embestía con fuerza haciendo que mi trasero chocara contra la pared y mi miembro quedara aprisionado entre nuestros cuerpos, siendo frotado con cada movimiento de ambos torsos. Clavé mis dedos en su nuca cuando no pude aguantar más, corriéndome entre nuestros cuerpos manchándonos a ambos. Él seguía atravesándome con su miembro erecto, dándome placer hasta que él tampoco pudo aguantar más acabando en mi interior entre jadeos y gemidos.


Cuando ambos recuperamos un poco el aliento volvimos a besarnos de manera intensa pero no tanto como antes, ya más relajados y saciados el uno del otro. Me bajó de su cintura tras salir de mí y una vez limpios y vestidos salimos del baño.


Me acerqué al lavabo mirándome al espejo por si se me había corrido el eyeliner adecentándome un poco ya que no quería parecer un oso panda. Una vez arreglado salí del baño, buscando al chico del cual no sabía absolutamente nada de nada. Pero no lo encontré por más que busqué. Decidí que ya era hora de volver a casa, así que busqué mi chaqueta rezando para que no me la hubieran robado. Por suerte allí estaba, así que cogiéndola me la puse al salir del club.


Caminaba hacia casa pensando en que necesitaba más noches como esa. Metí las manos en los bolsillos por pura manía y encontré un papel que yo juraría que no había metido. Lo saqué y al desdoblarlo vi algo garabateado con prisa.




Con una sonrisa, me guardé el papel en el pantalón donde no lo perdiera. Puede que a partir de ahora las noches sean más interesantes…

May 21, 2020, 12:58 a.m. 1 Report Embed Follow story
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The End

Meet the author

Blue Shoara No soy buena escribiendo, ni plasmando en palabras todas las ideas que me ocupan la mente. Escribo como hobby, sin embargo, espero que quien lea mis historias, sepa valorar el tiempo que he ocupado para escribirlas y al menos espero que lo disfrute tanto como yo. Me gustaría que si lees mis historias, me dejes un comentario siendo sincera/o. Es la única manera de mejorar los fallos o cualquier cosa que se deba mejorar.

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NZ Nadia Zeid
Me encantó, es genial como se encuentran allí entre toda esa gente ♡
May 23, 2020, 17:04
~