karasudioniso Karasu Dioniso

Fragmentos de memoria que han sido rescatados del mar del olvido. Un puñado de viejos recuerdos, risas, llantos y criaturas extraordinarias que en algún momento convivieron conmigo. Dejar estos escritos sepultados es un insulto a su memoria, dejar en el olvido a tales criaturas, es un insulto a los propios cielos. Estas letras son mi último aliento. - ???? (Historia publicada en Wattpad, replicada aquí para llegar a más corazones. En el Instagram @little_end_star subo dibujitos que hago sobre esta historia, pueden echarle un ojo si gustan).


Historical Not for children under 13.

#aoi #robin #Shiina #Nadeshiko-Izumi #cuervo
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Amanecer

Sentí frío. Sentí un espacio blanco. Sentía mi cuerpo congelado.

Mi pecho se hinchó, extrañamente pesado, al tiempo que por mi nariz entraba una ráfaga fría de aire. Quise llorar, pero tenía tantas razones para hacerlo, como para no. Apreté los párpados, y me di cuenta de que también estaban gélidos. Igualmente me pasó con los labios.

Lo siguiente que moví fueron mis dedos. La superficie donde me encontraba acostado era blanda, y suave... pero era fría. Ni siquiera bajo mi cuerpo tenía temperatura cálida... Un momento. ¿Era un hombre? ¿O una mujer? Creo que hice una mueca con la boca. Moví mis piernas, que me parecieron curiosamente largas y cortas a la vez. Mi boca sabía amarga, con un desagradable dulzor de fondo.

Al fin, me decidí a abrir los ojos para encontrar un escenario absolutamente blanco. La fuerza de la luz dañaba mis retinas, y preferí volver a cerrarlos, arrugando la nariz. ¡Qué simpática sensación!

Noté que mi mejilla tocó la superficie, más inclinada en mi cabeza que en mis pies; y se me ocurrió que tal vez del otro lado era más oscuro. Giré con cuidado la cabeza, sintiendo suaves plumas acariciando mi frente.

Primero el izquierdo, y luego el derecho. Aunque el exterior me volvió a parecer insoportable, ya no era por demanda de mi cuerpo, sino por temor a salir de mi zona segura. Me sorprendió notar que había hecho un gesto gracioso.

Una corriente cálida empezó a recorrer mi cuerpo, desde el interior de mi cabeza hasta los bordes de mi piel. Poco a poco el exterior dejó de verse tan blanco, adquiriendo tonalidades grises y perladas a medida que cerraba y abría mis ojos, haciendo que mis largas pestañas chocaran con las plumas de mi cabeza. De pronto la idea de que fuesen plumas se me hizo ridícula, ¡lo que tenía era cabello!

Varios pies sobre mi había un techo con forma de cúpula, lleno de pequeñas luces de colores que parecían atrapadas, en un perfecto orden simétrico. Rápidamente capté su patrón, y me di cuenta que la que debía estar sobre mí, y dos más a mi derecha, se habían extinto. Eso me hizo sentir un poco triste.

Cuando giré la cabeza hacia la izquierda, vi una urna de cristal empañado, sobre una base pálida y lisa. Intenté distinguir algo en su interior, hasta que vi un par de ojos verdes semitransparentes, escudriñándome. De inmediato comprendí que era mi imagen, reflejada en mi propia urna de cristal, que parecía casi totalmente desintegrada.

Quise ver más del cuerpo que poco a poco sentía, incorporándome de golpe. Mi piel era pálida, suave y rosada en algunas zonas. A la altura de mi agitado corazón vi dos pequeños montículos, perfectamente redondeados. A juzgar por lo que veía, era una mujer joven.

El cabello que recorrió mi espalda ─al inclinarme─ me hizo cosquillas. Fue una sensación asombrosa que quise repetir, pero ya no sería la primera vez, y no tendría la misma fuerza. Todo es más hermoso la primera vez.

Levanté mis delgadas manos con sus uñas perladas, encantada por lo prácticos que parecían sus cinco dedos de distintos tamaños. Con algo de torpeza agarré un mechón de cabello, acercándolo a mis ojos para ver su tono plateado, brillante y suave.

Exploré mi vientre, pelvis y piernas, mi ombligo y pechos. Me gustaron mis pies, con sus pequeños deditos rosados. Toda yo era suave y tenía distintas temperaturas en ciertas zonas. Sonreí acariciando la curvatura de mis caderas, y esa fue mi primera sonrisa.

Me gustó sonreír.

─Has despertado ─oí un sonido armonioso y seductor, proveniente de mi entorno. Sentí que amaba aquella melodía, incluso antes de que mi inquieto cerebro lo comprendiera. Cuando entendí el significado de esos estados fonéticos y su intervención en el espacio, quise emitir también uno, llevando accidentalmente mi mano izquierda a mi cabeza, donde encontré a un costado, un pedazo de carne con forma extraña. Era mi oreja, entendí de golpe.

Estudié con más detenimiento lo que estaba frente a mí, y pude notar que la cúpula del techo acababa en un suelo opaco. En un punto, esto se cortaba en una abertura rectangular, delante de la que había una esbelta figura.

Ella era preciosa, una figura femenina tan bien hecha como yo, pero más madura. Tenía el cabello lila perlado, largo y liso, unos preciosos ojos rasgados, nariz pequeña y mejillas acabadas en una curva armónica. Sus labios parecían ser deliciosos, sentí la necesidad de saborearlos.

Me pregunté dentro de mí si yo sería tan hermosa como ella. Pero esa idea parecía difusa ante mi necesidad de acercarme a ese amado ser. Yo le amaba. Le necesitaba.

Con torpeza, guié mis piernas abajo de la superficie que sostenía la urna antes, donde había estado reposando hasta ahora. El piso estaba frío, aturdiendo mi percepción de la temperatura por un momento.

Apoyé el peso de mi cuerpo en aquellas pálidas piernas. La masa pesaba. Ese pensamiento me vino a la cabeza, pero no lo asimilé a tiempo, y casi caigo de bruces. Una acción natural involuntaria de mi pierna izquierda me había protegido, formando un ángulo de salvación entre la articulación de mi pierna y el resto de mi cuerpo: Un reflejo, según lo llamó mi cerebro. Volví a apoyar mi peso en ambas piernas, perdiendo ligeramente el equilibrio, pero volviendo a retomarlo en seguida.

Mis ojos continuaban abriendo y cerrándose periódicamente, aún más cuando miraba a la intrigante mujer. Me sentí perdidamente enamorada cuando me sonrió, y sin meditarlo más, intenté llegar hasta ella, casi sin necesidad de usar el reflejo otra vez.

Cuando le alcancé mis piernas parecieron arder por sostener mi peso. Le llegaba a la altura del pecho, notablemente más voluminoso que el mío. Quise mirarlos, pero ella llevaba tela sobre estos, y en todo su cuerpo. La tela tenía pelos... ah, pero eso era algo normal. Quise tocar la tela entonces. Era muy bonita. Quería saber cuántos pelitos tenía esa tela... pero la mujer volvió a emitir una melodía perturbadora al abrir la boca. Un sonido repetitivo que venía desde el pecho... no, venía desde la ternura. Estaba segura. Yo le divertía de forma tierna... ah, eso era la risa...

Se inclinó hasta quedar a mi nivel permitiéndome sentir el dulce aroma de su cuerpo. Mi cabeza se nubló de tristeza cuando sus labios se curvaron para sonreír, y me di cuenta de que no era su primera sonrisa... o tal vez sí lo era.

Me relamí. Sus labios parecían tan dulces que quise tenerlos en mi boca. Tratando de atraparla, le eché los brazos sobre los hombros, disfrutando de la suavidad de su cabello.

Al abrir la boca, el aire frío penetró en mí, y presioné mis labios contra los suyos. Cerré los ojos para concentrarme en el amor que me inspiraba, para demostrarle que la amaba. Mi cuerpo se estremeció cuando abrió también su boca, tan dulce y seductora que me hacía enloquecer. Estaba mucho más allá de mis expectativas, tanto que quería estar así por siempre... pero ella decidió alejarse, y yo no pude hacer nada para impedirlo.

De pronto me sentí vacía, después de haber sentido la eternidad pasando entre nuestros labios unidos... se me apretó la garganta, y los ojos me escocían, pero cuando vi que ella seguía sonriéndome, me di cuenta de que me amaba. No se había separado de mí porque no lo hiciera, sino porque quería enseñarme más formas de amor.

Se irguió, recuperando su porte habitual, y giró hasta una mesita pequeña en la que no había reparado antes, detrás de la abertura de la pared. Sobre la mesita había dos piezas de tela, una blanca y otra negra. Mi dama las cogió, y mientras se acercaba a mí pensé que quería ser como ella... sin tropezar al caminar, sin necesitar del reflejo. Atrapada en la falda, parecía que en lugar de caminar se desplazaba flotando, aunque yo sabía que no lo hacía.

─Esto es para ti ─dijo. Sonreí, porque había tardado menos en comprender el significado de sus sonidos esta vez. Quise emitir melodías también, pero ella desenrolló la tela blanca y comenzó a cubrirme. Yo no quería que lo hiciera, ¿para qué? Me gustaba mi cuerpo, no tenía problema con ser una mujer─. No te pongas así. Esto es necesario.

Me enrolló y ató la tela de un modo extraño, que terminó cautivando totalmente mi atención, y llenándome en deseos de aprender a hacer esos movimientos. Sobre la primera puso la tela negra, y para cuando acabó yo estaba fascinada con su textura suave, sus millones de pelitos y el color. Comencé a amar el negro, porque hacía relucir mi piel.

─Ya estás lista ─dijo, y entendí─. Ven, hay dos personas que quieren conocerte.

Estaba perdidamente enamorada de sus ojos, de la forma en que se movía la piel del rostro cuando sus labios dejaban pasar melodías. Entonces se apartó un momento, y miró a la abertura rectangular. Había mucha luz del otro lado, pero distinguí dos pequeñas sombras que poco a poco tomaron colores.

La que estaba más cerca tenía un tono de piel como el mío, pero un cabello y ojos muy oscuros. Sus cejas eran perfectas, coquetas; sus labios amistosos. La otra chica se intentó esconder de mi escrutinio, afirmando sobre su rostro unos cristales redondos unificados con metal, por delante de sus ojos castaños. Llevaba el cabello rojizo atado en trenzas ordenadas. Ambas traían tela como la que me había puesto mi amada.

Las niñas se acercaron con cautela, y me di cuenta de que olían delicioso. Me comenzó a salivar la boca y sentí el estómago vacío. La chica de cabello negro me alcanzó, y sonriéndome únicamente a mí, se paró de puntas para juntar sus labios con los míos. Era un beso... así se llamaba aquel acto. Comencé a amar los besos.

Aunque era más delgada y baja, sus pechos eran más redondos y voluptuosos. Quise tocarlos, pero ella se alejó, y la otra chica se adelantó rápidamente, echándome sus brazos sobre el cuello. Al tener su rostro tan cerca, pude apreciar mejor los cristales impuros que llevaba sobre los ojos, y que por encima de la nariz tenía pequeños puntitos rojizos. Quise mirarla más, pero ella me besó, y yo me dejé. Su beso se parecía más al de mi primera amada que al de la morena, con esa misma suavidad pegajosa e inocente.

─Niñas, déjenla ya ─pidió mi primera amada, dirigiendo su mirada a mí. Ambas parecían entenderla más rápido que yo, pues se alejaron tomadas de la mano, y la contemplaron con ojos de amor... Ellas la amaban tanto como yo, y ahora yo era parte de aquel amor. Así podía sentirlo─. Dime, ¿cuál es tu nombre?

Me tomé el tiempo de repasar el significado de sus palabras una vez que las entendí. Ella quería que emitiera mi melodía, mi piar... pero ¿cómo lo hacía? ¿Cuál era mi nombre?

Abrí la boca, tragando una bocanada de aire helado, esperando que, al botarlo, saliera el sonido que palpitaba en mi pecho con fuerza.

─Hu... Cuer...vo... Cuervo.

May 20, 2020, 2:09 a.m. 12 Report Embed Follow story
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YASH CASTLE YASH CASTLE
Hola, vengo de parte de la cadena de lectura. Primero que nada, estoy confundida, pero creo que es algo bueno jaja. Me ha encantado, describes como una profesional y a pesar de que no sé de qué de va a tratar, me atrapó de tal manera que quiero saber más de la historia. Cabe decir que tu pluma es tan brillante como tus metáforas 👏👏 Tu redacción, obviamente, es impecable; los personajes, si bien no son muchos hasta ahora, creo que estarán bien construidos; y la ortografía está más que bien. Muy interesante, confuso, pero interesante. Me muero por saber quién es ese (o esa) tal Cuervo. (Me he dado cuenta que hay mucho talento en esta plataforma, por lo que es una grata sorpresa)
19 hours ago

  • Karasu Dioniso Karasu Dioniso
    Awww ♥ mil gracias, me has alegrado la noche ♥ 17 hours ago
Baltazar Ruiz Baltazar Ruiz
Todo bien con este capítulo, las descripciones y la forma de narrar, hay mucho potencial, la seguiré leyendo sin duda.
19 hours ago

Jancev Jancev
Estoy agradablemente confusa, la narración es brillante al momento de mostrarnos lo que básicamente es la primera vista del mundo de una nueva vida. Me dejó intrigada. ¡Saludos!
22 hours ago

Gin Les Gin Les
La perspectiva que se presenta asi como las descripciones son muy cute. ¡Me encantan y me enternecen! Ya te busco en Insta :D
23 hours ago

Ana Jiménez Ana Jiménez
Debo resaltar las descripciones y la cosmovision de la protagonista, ahora bien la trama la sentí un poco confusa, sin embargo es realmente original e interesante.
1 day ago

  • Karasu Dioniso Karasu Dioniso
    Gracias por la apreciación ♥ si bien es intencionadamente confusa por la situación que presenta, es necesario ver cómo se ve desde otros ojitos ♥ 1 day ago
Cami Bengoa Cami Bengoa
Que interesante primer capítulo, las descripciones de las primeras autopercepciones de la protagonista fueron geniales y luego la manera en la que percibió su entorno y a las demas. Definitivamente un capítulo que impacta por lo extraño de la trama y por la genialidad de las descripciones.
May 29, 2020, 03:35

  • Karasu Dioniso Karasu Dioniso
    Muchas gracias por darse el tiempo de leer y dejar su comentario ♥ May 29, 2020, 03:43
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