daavidr David Ramírez

¿Qué pasa cuando te obsesionas? ¿y si te esfuerzas demasiado? la sociedad se la pasa diciéndonos que no somos productivos, y esto afecta hasta a los personajes de esta ficción.


Historische Romane Nicht für Kinder unter 13 Jahren.

#filantropía #consumismo #sociedad #relato-corto #crítica #tragedia
Kurzgeschichte
6
272 ABRUFE
Abgeschlossen
Lesezeit
AA Teilen

El Objetivo

Desde bien pequeño tuvo la ambición de cambiar el mundo. La idea de generar un cambio en una sociedad en la que él podía ver los cabos sueltos lo seducía constantemente, hasta el punto de que su cruzada se puso en papel a la corta edad de 13 años. Recuerdo haberlo visto en los andenes del barrio soñando con el porvenir, escribiendo relatos y averiguando constantemente sobre personajes históricos. Practicaba sus jornadas de oratoria en todo momento, se podía escuchar promulgando esos mensajes 4 horas al día, todos los días.

Me enterneció verlo. Su voz débil gritando esos textos, como si le hablara a todo un pabellón de 150.000 personas, era simplemente inspiradora. Hizo informes, se aventuró en los idiomas y la música lo conocía a la vez que él a ella.

Como yo iba con él al colegio, era inevitable verlo sólo. Escribiendo, fantaseando, divagando, hasta que acabando el último año dejó de hacer eso, a pesar de que se le veía feliz aún después de dejado su ímpetu.

Por azares del destino, empezamos a ir a la misma universidad en la misma facultad.

Se le veía un ánimo muy grande por comenzar, ciertamente había empezado con el pie derecho. Durante esos meses sólo se le veía con amigos y hablando trivialidades. Como que todavía no se había dado cuenta del golpe que iba a pasarle 1 semestre después.

Resulta que una semana lo golpeó de manera cruel por parte de la vida. Había muerto su prima y a su mejor amigo lo habían mandado a cirugía y estaba muy grave. Esto le provocó un cambio brutal en su personalidad, lo que lo inspiró de nuevo con su proyecto.

Se abalanzó a él y empezo a diseccionarlo en pequeños pasos. El pensaba cambiar el mundo, pero se preparaba como si jamás fuera a hacerlo, era simplemente inhumano. Perdió sus amistades y posibles empleos que le pudieron haber salvado la vida, rechazó a mujeres que lo amaban y dejó a toda persona que lo conocía en la ruina emocional tras una pregunta de "¿sabes algo de él?".

Quice años después me lo encontré por la calle con exactamente la misma cara, como si se hubiera mantenido tanto en la casa que ni la vejez llegase a saber de su existencia. Iba de traje e iba feliz, una sonrisa que muchos de sus seres queridos pagarían por ver. Al cabo de unas horas lo veo por la televisión. Una emisión en directo vista por todo el mundo vio su discurso, lleno de referencias y perfeccionado hasta la última palabra, donde cada gesto de mano compaginaba perfecto con sus acentuaciones y valles en su prosodia.

Después de ese discurso conseguí su contacto y empezamos a hablar. Una vez entramos en confianza, me enviaba mensajes cada semana, cada mes, pero eran cartas largas contándome todo lo que había pasado. Sumamente impersonales, como si les enviara esas cartas a su familia y amigos. Viajaba por el mundo y parece que la pasaba bien, aunque jamás llegué a verlo.

Con el tiempo y en su vejez, me confesó que yo era la única persona que lo había querido más allá de sus sanguíneos, en una pequeña cita que tuvimos a las 5 de la mañana justo antes de que empezase su horario de trabajo.

Ese mismo día lo vi trabajar, y la mayoría de noticias que recibía eran buenas. Resolvía los problemas en cuestión de segundos y tenían un "ratio de efectividad" del 98%. La economía en su país mejoró y por una de sus actuaciones se detuvo la penúltima guerra que pasaría por la tierra.

El tenía un documento secreto que nadie había visto, o eso me indicaba el molesto pitido que encontraba cada vez que intentaba abrirlo, precedido por gritos de "¡¿qué estás haciendo?!" corriendo hacia mi silla.

Comprendí la función de ese panfleto cuando le había llegado un mensaje que le había causado descontento cardiaco. Me decía entre sollozos que no podía ser, que no pudo cumplir sus sueños y que el mundo jamás cambió, a pesar de mis constantes avisos sobre las buenas noticias que le daban a diario sus colaboradores. Ese era el aviso de la guerra que tanto menciono aquí. Lástima que se olvidó de las fechas aquel 28 de Diciembre.

Ahora desde esta rueda de prensa debo decirte, amigo mío, que lo hiciste. "Y este es un llamamiento para toda persona que halle inspiración en este discurso. Que nunca muera la ambición. Te lo dice alguien que conoció a quien murió sin saber que ya había cumplido su objetivo."

13. April 2020 00:01:36 4 Bericht Einbetten Follow einer Story
7
Das Ende

Über den Autor

David Ramírez Me fascinan los relatos cortos, las mini novelas y los poemas (más que todo de romance). Si tu eres así de apasionado, cómo estaría de bien que te pasaras por mis textos. Por último, procura reseñar mis textos contándome qué te parecieron: no sabes como me sentaría de bien leerte. Publico relatos todos los lunes, para ver si así se pasa mejor la semana.

Kommentiere etwas

Post!
Om Garcia Om Garcia
Eres muy talentoso. me gustó mucho tu manera de escribir, y las emociones que proyectas. No le entendí mucho a tu cuento, salvo el mensaje final, de si ser ambicioso o dejar las cosas así. Te seguiré.
May 11, 2020, 17:43

  • David Ramírez David Ramírez
    Gracias. Intentaré mejorar en esos aspectos; la sintaxis es lo que tengo que trabajar más. Gracias por tu voto de confianza! Saludos May 13, 2020, 03:15
Ivan Ramirez Ivan Ramirez
Buen trabajo.
May 08, 2020, 02:37

~