jancev Jancev

Nathan Gates no esperaba nada del día de San Valentín, no tenía pareja con la cual ahogarse en romanticismo ni se encontraba en busca de algo parecido. Sin embargo, su mejor amigo Jules se encontraba en el pleno apogeo de su despecho, y eso había ocasionado que se encontrara en medio de un bar olvidado tomando alcohol para aligerar las penas de su amigo. Nathan no esperaba nada de aquella noche, pero la encontró a ella. Por una vez, agradeció que sus ojos no fueran azules.


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#romance #desamor #bar #MARTINI
Kurzgeschichte
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DÍA DE SAN VALENTÍN

El día de San Valentín no era su día predilecto para salir a tomar una copa, las calles atestadas de parejas compartiendo el sudor de sus palmas, sonrisas tontas encubriendo infidelidades, declaraciones de amor que no eran más que la necesidad de llevarse a la cama a ingenuos que fervientemente creyesen aquel mamotreto, globos de Helio por doquier con ridículas frases de amor, he allí un fuerte dilema, ¿Qué tanto amor siente por ti una persona a la cual un Te amo le ha costado cinco dólares en la esquina más cercana?

Al menos esas eran algunas de las reflexiones de Nathan mientras reía fuertemente de lo que uno de sus amigos decía en la barra de aquel bar, y sinceramente no recordaba de qué reían, pero si de algo estaba seguro es que si las masas eran estúpidas, él no sería el que arruinara sus ilusiones.

Aquel Bar estaba tan alejado del bullicio de la ciudad que parecía la guarida de los sin amor, y eso, era precisamente lo que los había llevado a aquel sitio. Jules, el mejor amigo de Nathan había recibido aquella mañana la solicitud de divorcio de su mujer y a partir de ese momento, él y dos amigos más habían decidido convertirse en el Team desamor para apoyar moralmente a Jules, justo en el día más comercial y ridículamente cursi del año.

De fondo se escuchaba a Sinatra, lo suficientemente alto para disfrutar sus letras pero al mismo tiempo permitiendo la plática amena. Sus amigos iban por la cuarta ronda de cervezas y ya empezaban a hacer chistes sobre lo terrible esposa que había sido Clarisse y como Jules se había salvado de una muerte temprana por estrés matrimonial.

Nathan giró por doceava vez su vista hacía el final de la barra donde una hermosa morena vestida excesivamente elegante para la informalidad de aquel lugar jugaba con su cuarto Martini, no era solo su vestimenta lo que la hacía sobresalir, sino su edad, apenas pasaba los veinte y aquello entre una docena de personas mayores de treinta, probablemente la mayoría trabajadores cansados y divorciados, la convertía en el centro de atención del local.

Nathan la notó, pero por motivos totalmente diferentes, aquella chica estaba terriblemente sola, mientras jugaba con el palillo que contenía la aceituna de su trago, sus ojos decaídos fijos el suave vaivén que generaba el movimiento circular en su bebida.

Ella parecía estar sufriendo.

Nathan divagó sobre la otra cara de la moneda de San Valentín, aquella donde las personas descubrían infidelidades o terminaban relaciones extremadamente duraderas, tal vez solo un rechazo fugaz a un sentimiento acallado por largo tiempo, en cualquiera de los casos, la conclusión era obvia; donde existiese una pareja enamorada, existiría también una persona anhelando tal amor.

Tal vez ese era el motivo por el cual aquella chica ya había rechazado a cuatro de los prospectos que aquella noche la habían intentado abordar.

Nathan había sido un fiel espectador de cada uno de aquellos desvanes, intrigado de que la morena no aceptara ninguna de las invitaciones, y muy en el fondo con cada negativa sentía un deje de alivio al saber que tendría unos minutos más para verla sentada allí en su exacta estatura, con su espalda ligeramente encorvada en la silla y sus largas piernas cubiertas por el chifon, sus delicados rulos cayendo de su enrevesado peinado sobre sus hombros descubiertos y sus ojos tristes mirando el fondo de su copa.

Nathan se consideraba un hombre apuesto, conseguir una pareja nunca había supuesto mayor desgaste para él, sin embargo era un buen estratega y sabía cuando reservar sus cartas para salvaguardar su dignidad. Con ese pensamiento arrancó la vista de aquella morena y la regresó a la debacle de su amigo.

My way empezó a retumbar en los rincones del bar y Jules decidió que era el momento de llevar aquella reunión al nivel de las lágrimas, recordando luego de despotricar al menos una hora, que aquella había sido la canción que Clarisse y el habían bailado en su noche de bodas.

Cuando el ciclo del lamento llegó a su punto más álgido, sus acompañantes decidieron que era el momento para llevar a Jules a dormir, Nathan suspiró de alivio y al mismo tiempo de desasosiego, sería el último momento para admirar a aquella morena.

Cuando giró su vista, la encontró observándolo.

Y aquellos ojos seguían siendo tristes, pero eran los ojos más bonitos que había visto y sin duda supo que era momento de irse, de apartarse con elegancia y sin daños; porque si aquella mirada implicaba una invitación, si sus pies lo acercaban a aquella femme fatale, si lograba escuchar su nombre de aquellos labios, sabía que tardaría mucho para olvidarla.

Debió alejarse, pero contra todo pronóstico, él se acercó.

Tomó lugar en la silla a su lado y por unos segundos solo la contempló, como se llevaba la copa a los labios y terminaba su trago.

⎯¿Entonces, Nathan, te gusta lo que ves?

Nathan se sorprendió, pero tras recordar que Jules había estado hablando casi a gritos toda la noche, supuso todos en aquel lugar debían conocer su nombre, sin embargo, que ella lo conociera implicaba que había puesto atención, y eso lo hacía sentir bastante complacido.

⎯Entonces, conoces mi nombre pero yo no el tuyo ⎯comentó colocando su brazo izquierdo sobre la barra y acercando un poco sus cuerpos.

La chica sonrió desganada y con un ademán pidió otra copa.

⎯Kate, puedes llamarme Kate ⎯musitó.

⎯¿No crees que ya has bebido suficiente? ⎯preguntó el chico embelesado con aquella piel que parecía brillar bajo la tenue luz de la estancia.

⎯No te equivoques, Nathan, eres mayor que yo, pero no tienes edad para ser mi padre ⎯expresó mientras tomaba la aceituna de su vaso y la llevaba a sus labios⎯ Nos conocimos hace un minuto, no intentes limitarme ⎯aclaró.

⎯¿Este es el momento en que me convierto en el quinto rechazado de la noche? ⎯inquirió Nathan sintiéndose a la deriva.

⎯Este es el momento en que decides acompañarme a mi casa y estar conmigo, sin compromisos, sin esperanzas, sin sentimientos ⎯manifestó y el débil temblor de su mano derecha sujetando la copa delató su máscara de confianza ante aquel chico experimentado.

¿Una noche de sexo y lo llevaría a su casa? Nathan no necesitaba ser un genio para entender que era la primera vez que aquella morena recurría a ese tipo de situación, las preguntas se arremolinaban en su mente.

⎯¿Por qué yo? ⎯inquirió el rubio, sopesando que la verborrea de preguntas en su cabeza no serían la mejor opción de conversación.

⎯¿Acaso importa? ⎯respondió Kate con recelo, Nathan hizo ademán de levantarse ⎯Porque tus ojos no son azules ⎯susurró.

Por primera vez en la noche aquel hombre pudo apreciar a plenitud aquellos ojos, el anhelo que vio en ellos lo enmudeció y por primera vez en su vida agradeció que sus ojos fuesen color ámbar.

El camino a casa de Kate había sido rápido y silencioso ante la expectativa de lo que sucedería, el ascensor hasta el piso 7 fue incluso más rápido de lo esperado, el único momento en que el tiempo se detuvo fue cuando la puerta de aquel apartamento se cerró tras Nathan.

Las luces estaban apagadas y la única luz que le permitía divisar su alrededor era a que se colaba a través del ventanal frontal apenas cubierto por una inocua cortina delgada, se giró, sabiendo que Kate estaba junto a la puerta, el ambiente se había intensificado ante la promesa de lo que pasaría, Nathan dio los últimos pasos hasta tenerla contra la superficie plana y la observó detenidamente, sus labios entreabiertos, su respiración acelerada, sus ojos anhelantes...y tristes.

La besó, la besó suavemente y sin prisa, delineando con su lengua aquellos sutiles labios, degustando aquella cálida lengua, devorando el interior de su boca, sintiendo lo terso de la piel de sus mejillas bajo sus palmas y percatándose de la tibiez de una lágrima cayendo de sus ojos.

Se detuvo y la observó confuso, temeroso de dañarla más de lo que ya estaba, pero ella detuvo cualquier palabra o interrogación que pudiera salir de sus labios.

⎯Permíteme sentir esta noche que puedo ser deseada hasta perder la razón ⎯suplicó.

Entendió que aquella chica no estaba siendo solo caprichosa, ella realmente necesitaba aquello, y algo en su pecho se estremeció, porque no podía imaginar qué o quién podía llevarla a tal desesperación, quiso preguntar tantas cosas, pero él solo era un desconocido, no tenía ese derecho.

A veces las preguntas son complicadas y las respuestas son simples.

Luego habría tiempo para que Nathan entendiera que tras su intriga del por qué aquella chica lo había elegido a él, de por qué sus ojos demostraban tanto dolor y resignación y por qué su cuerpo demandaba con tal ahínco que fuese poseído, ella solo tenía una respuesta simple.

Él era completamente opuesto a su primer amor, aquel que aquella noche desposaba a su hermana.

6. Februar 2020 20:55:26 16 Bericht Einbetten Follow einer Story
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Das Ende

Über den Autor

Jancev Seudo escritora de historias que llevan a un mundo de maravillas en el cual escapar de la rutina y lo ordinario... apasionada del arte en todas sus expresiones, entre ellas, la literatura una de las mejores, capaz de plasmar sueños e imaginaciones desbordadas en palabras ingeniosas. Creo en la eternidad, pues no hay mejor forma de permanecer en el espacio y en el tiempo que con un libro. El único limite del ser humano está en sí mismo. Si lo puedes creer lo puedes hacer. Embajadora.

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Dynamite Flame Dynamite Flame
¡Hola, Jancev! ♡ ¡Ha sido un relato muy emocionante! ♡ Me ha cautivado desde la primera hasta la última palabra. Debo decir, además, que tu prosa es muy bonita y que la redacción está muy cuidada y limpia de errores ortográficos; con lo cual, ha sido muy sencillo seguir el hilo de la historia. El final ha sido sorprendente, ¡no me lo esperaba! Pero sin dudas, ha sido un excelente cierre. ¡Y eso explica el por qué del estado de ánimos de Kate...! Pobrecita... Ha sido genial descubrirte y leerte. Ten por seguro que pronto me verás por tus otras historias. ¡Un abrazo! ♡
May 16, 2020, 16:58

  • Jancev Jancev
    ¡Hola! Juraría que te había contestado pero al parecer no, muchísimas gracias por leer y comentar, me complace mucho que te gustara :) tu comentario es hermoso. ¡Gracias! May 28, 2020, 02:52
Sebastian Silvestri Sebastian Silvestri
Un relato genial. Se puede sentir la tristeza y el dolor de esa chica en cada palabra! Gran trabajo!
April 23, 2020, 17:42

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias Sebas! La melancolía y yo somos grandes amigas :) April 23, 2020, 17:44
Om Garcia Om Garcia
GUAU. UNA HISTORIA CORTA, SENSUAL E INTRIGANTE. MUY BIEN ESCRITA POR CIERTO. VENGO DE LA CADENA DE LECTURA. TAMBIEN TE INVITO QUE VEAS MI PRIMERA HISTORIA, QUE YA VA A LA MITAD DE SU DURACION. SALUDOS.
April 21, 2020, 17:18

  • Jancev Jancev
    ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario, y por supuesto, será un placer pasarme por tu historia. ¡Saludos! April 21, 2020, 17:22
Matías Díaz Matías Díaz
Muy trágico, pero muy real también. El relato generalmente se me hacía ameno, pero te recomiendo de que lo corrijas, porque especialmente en la primera mitad, hay varios espacios en donde deberían haber comas. Los sentimientos que describes, por otro lado, no son vacíos, y no le faltan ninguna corrección, porque me llegan como un grito de ayuda, por parte de la mujer, y una absoluta empatía por parte del hombre, (bueno, de lo último no estoy tan seguro). Sin duda alguna lo disfruté :), te estaré leyendo en estos días.
April 08, 2020, 02:04
Litzy Martinez Litzy Martinez
Esta lectura llena de grietas mi corazón, no sólo por la preciosa forma de la composición, también porque comprendo a Kate. Hermoso relato.
March 26, 2020, 03:50

  • Jancev Jancev
    ¡Hola! Muchas gracias por leer y comentar, siempre es un honor llenar de sentimientos a los lectores y a la vez me hace lamentar si te hice recordar algo que no querías, ¡Un abrazo! March 27, 2020, 00:29
Ana Jiménez Ana Jiménez
Al fin entiendo el título 😂😂😂 Que sad lo del primer amor. Pero me ha gustado, una historia romántica y con final abierto, es simplemente encantadora. Lastima que solo sea un oneshot, me hubiese gustado leer un poco más sobre Kate y Nat. 🙁
March 19, 2020, 18:25

  • Jancev Jancev
    ¡Gracias! Tal vez cuando acabe Nerea :) March 19, 2020, 18:27
  • Ana Jiménez Ana Jiménez
    No se porque siento que será en el 2022 😂😅 March 19, 2020, 18:32
  • Jancev Jancev
    Mujer de poca fe, cuando menos te lo esperes publicaré los 7 capítulos que faltan :) March 19, 2020, 22:37
Erick Valverde Erick Valverde
Wow, no me esperaba ese detalle al final. Te ha quedado muy bien esta obra. 👍
March 16, 2020, 05:02
Cami Bengoa Cami Bengoa
Qué bella narrativa para transmitir las dudas, emociones y sentimientos del protagonista. Me hiciste sentir en su lugar. Y ese final terminó de darle sentido a todo el relato. ¡Excelente trabajo!
March 08, 2020, 04:57

  • Jancev Jancev
    ¡Muchas gracias por tus palabras! Me alegra que te haya gustado :) March 08, 2020, 18:08
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