nonavkook Vale ♡

❝Os❞ Parafilia = ℓ૯૮τѳℓαgท¡α : Excitación que proviene a través de la lectura de textos de contenido erótico. ⚚ Título Spanish = 𝙀𝙣𝙩𝙧𝙚 𝙫𝙚𝙧𝙨𝙤𝙨. ✎ One shot | Os ✎ Única pareja: KookV ✎ Contenido homosexual. ✎ Lenguaje explícito ✎ Contenido Dirty +21 ✎ Jungkook↑; Taehyung↓ ❥ Fecha: 14/02/21 ❥ Finalizado y Editado. | Historia registrada en SAFE CREATIVE. Se prohíbe la distribución de este contenido. Todos los derechos resevados ©nonavkook |


Romantik Erotisch Nur für über 18-Jährige. © Todos los derechos reservados

#deseo #Taehyung #Literatura #Adolescente #profesor #Versos #JungKook #Talkdirty
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< 𝓛𝓮𝓽 𝓨𝓸𝓾𝓻𝓼𝓮𝓵𝓯 𝓖𝓸 >


Estaba mal.


Estaba muy mal.


Estaba demasiado mal, pero Jungkook no podía evitarlo. No podía detener su mano, aquélla grande y venosa mano blanquecina ascendiendo y descendiendo sobre su hinchado falo palpitante, mientras su mente maquinaba y repetía constantemente aquellos versos demasiado perversos para su sistema y a la vez ronca voz de su profesor de literatura. Estaba muy mal tener esos pensamientos sobre Kim Taehyung; estando en una vacía y casi abandonada aula de su colegio en un horario fuera del habitual, sentando sobre un pupitre y con las piernas abiertas dejando su pene al aire libre siendo abrazado fuertemente por sus manos en un movimiento de su sube-y-baja.


Estaba muy mal masturbarse fantaseando con su profesor, pero Jungkook no podía colocar su raciocinio a raya cuando su debilidad por la literatura erótica y su objeto de lujuria —es decir, su profesor, por el que llevaba dos años antojado— se juntaban creando una combinación excesivamente masiva para su salud mental y su pene.


Pero no es como si el pelirrojo pudiera controlar sus hormonas, y tomando en cuenta que llevaba meses sin acción, sus necesidades estaban al tope, y el profesor tenía la culpa, por elegir aquel día para hablar sobre literatura erótica y mostrarles una muestra de un poema que hablaba sobre sexo, el autor definéndolo como mágico y fogoso.


Jodida mierda.


Descendió la zurda para ahuecar sus testículos acariciándolos de forma circular, mientras la otra abrazaba el glande y bajaba por el tronco, delineando las cenas con sus dedos y esparciendo el líquido pre seminal para facilitar su propia estimulación. Soltando un suspiro tembloroso, cerró los ojos cuando la imagen de su profesor apoyado en el escritorio con la mejilla sonrojada aplastada sobre el mismo, con su enorme y redondo culo levantando junto a sus temblorosos muslos ligeramente abiertos atravesó su mente, robándole la respiración y dándole un tirón en su polla.


Con un gruñido, soltó su inflamada erección colorada y se levantó del pupitre, parándose de frente al escritorio, y visualizando nuevamente al profesor Kim, precedió a simular embestidas, apretando sus manos sobre su hombría y balanceándose de adelante para atrás, imaginando que su enorme pene se hundía en el delicioso culo de su profesor, follándolo salvajemente contra el escritorio hasta dejarlo sin aire.


Imaginó sus bonitos ojos, aguados por tanta estimulación, su rostro húmedo y rojo por el esfuerzo del sexo, y sus labios hinchados de tantos besos y mordidas obscenas, dejando escapar gemidos roncos incontrolables, con su delicada espalda arqueada y su trasero levantado, dispuesto a ser follado, todo entregado para su alumno, entregado para Jeon Jungkook.


Y Dios, el pelirrojo aceleró sus movimientos, empujó su pelvis hacia adelante con más ímpetu, fantaseando que era el culo del profesor Kim el que estaba profanando, y no la soledad de un borde de madera viejo y garabateado, con sus falanges bañados en pre semen adheridos a la carne de su pene para ayudar a revitalizar la fantasía y hacerlo llegar al clímax.


Bendito sea el demonio de la lujuria o el mismo diablo cuando sintió el primer calmabre de excitación en su columna, porque no podía ser que su necesidad le empañara y le hiciera ver cosas que no eran reales. Es decir, no podía estar el mismísimo Kim Taehyung inmovilizado en la puerta del aula, observándolo con aquellos ojos profundos abiertos de la impresión, siguiendo el movimiento de sus manos sobre su pene erecto, ¿o sí?


Joder. Parpadeando bruscamente, Jungkook logró alejar la nube de lujuria de sus ojos y esclareció su vista, afirmando que era el profesor Kim de carne y hueso, y no un invento de su imaginación el que estaba parado como estatua en la entrada del aula, sus carpetas se hallaban desperdigadas en el suelo con las hojas afuera, sus ojos desorbitados dirigidos hacia su polla expuesta casi sin parpadear, con la cara toda sonrojada y los labios en forma de "O".


Verlo así era aún más adictivo que en su fantasía.


Con el morbo de ser observador en la cúspide de la montaña, el pelirrojo siguió con la acción de masturbarse, está vez evitando cerrar los ojos para posarlos sobre la anatomía de su profesor, quién seguía congelado en la puerta del aula, con el rostro como tomate y la respiración acelerada.


— ¿Qué tanto mira profesor? ¿Le gusta espiar a sus alumnos haciéndose una paja en un aula? — preguntó ladeando una sonrisa, sacando indecentemente la lengua y pasándola sobre sus labios rojos, remojándolos. Sus ojos ardieron como llamas, que viajaron por toda la anatomía de su profesor; desde los delgados pies envestidos en aquellos brillosos zapatos con punta negra, paseándose por las finas piernas, cintura y torso envueltos en un pulcro traje gris, cuello canela, mejillas y nariz rojas, labios esponjosos y apetecibles, hasta finalmente aterrizar su mirada en la contraria, buscando intimidarlo, verlo retorcerse, encogerse, no se sabe, sólo quería ver una reacción en él. Y vaya que lo logró, cuando las piernas del profeaor le temblaron y apretó los puños contra las mangas largas de su saco.


Y JungKook solo quiso comérselo justo en ese instante.


— S-señor Jeon... ¿¡Qué es este... este... acto indecente en una institución!? — titubeó, apartando la vista de su cuerpo —o más bien, de su hombría expuesta—, ocultando el sonrojo entre sus manos. Jeon sonrió con osadía, si hasta hace un momento no podía apartar la mirada de su pene.


— ¿Acaso no lo nota? Me estoy masturbando, profesor.


— E-so n-no está bien, joven Jeon, t-tendré que mandarle una nota con sus padres p-para que e-esto no se r-repita, está faltándole el respeto al colegio, y a mí, que soy e-el profesor a cargo de su curso — Jungkook detuvo sus movimientos, mirando fijamente el rostro colorado que se escondía entre las acaneladas y largas manos de su profesor.


El no escuchar ningún sonido de movimiento o jadeos ahogados, el azabache quitó las manos que obstruían su vista a su alumno a unos metros de él, inmóvil, solo mirándolo, analizándolo. Aquello le puso los vellos de puntas, y precedió a mirar sus zapatos, evitando que la mirada contraria le pesara en el cuerpo, o peor, que sus ojos quedaran atrapados nuevamente sobre el venoso pene del contrario. Aunque no haya servido de nada, porque Jeon Jungkook seguía mirándolo fijo, casi sin parpadear. Él podía sentir sus ojos sobre su cuerpo, quemándolo, incendiándolo.


Sin embargo, Kim no pudo ver la sonrisa lascivia que había en el rostro de su alumno, no hasta que sintió el ruido de unos pasos aproximándose que levantó la vista y lo vio, acercándose lento pero con imponencia, como un depredador a punto de cazar a su presa. Y fue ahí, cuando su cuerpo se quedó inmóvil, y dejó de responder a su cerebro que le indicaba que se fuera, que huyera de esa aula y corriera a reportarlo en la dirección.


Su cuerpo no reaccionó hasta que tuvo a Jungkook a solo unos centímetros de su rostro, con la respiración cálida golpeándole en el rostro. Los ojos del pelirrojo se desviaron por un momento hacia los labios contrarios, que se encontraban entreabiertos, sus pupilas se dilataron en el deseo de saborearlos, empeoró y avanzó a su oreja, sin antes morder juguetonamente el lóbulo contrario, escuchando en respuesta un suave jadeo.


— Profesor, si usted es el docente a cargo de nuestro curso, entonces, ¿por qué no se hace cargo de la erección que me ha provocado? — susurró en el oído de Kim, posteriormente sacando la lengua y paseándola por los bordes, mordisqueando y salivando el cartílago, sintiendo los temblores en le cuerpo ajeno, lo que le generaba una gran satisfacción al saber que su profesor no era indiferente a sus toques.


Eso solo lo motivaba a seguir adelante.


Tomando el degado brazo de su profesor, el pelirrojo trabó la puerta del aula y arrastró el tembloroso y receptivo cuerpo de Kim Taehyung, sentando lo sobre el pupitre en el que anteriormente se estaba masturbando, fantaseando con follarse a su profesor.


— Quiero cogerlo, profesor. Mejor dicho, voy a cogerlo.


El azabache frunció el ceño. Aunque su cuerpo le traicionara con alejarse llevar, él no pensaba caer, eso estaba mal. Estaba mal querer dejarse llevar por los toques sensuales de su alumno, aquel que siempre lo miraba de forma diferente en las clases y lo dejaba aturdido y acalorado con tan solo hablar, estaba mal. Forcejeó en el agarre que mantenía el menor hasta que lo soltó, confundido.


— No puedes hacerme esto, Jeon, estás forzándome a tener relaciones, y eso está mal. Voy a acusarlo con el director si no me suelta en este instante — alzó su voz, apuntándolo con el dedo, intentando intimidarlo. El pelirrojo alzó una ceja, sonriendo de lado.


— Pues no demostró eso cuando sus ojos se estaban comiendo mi polla antes, profesor Kim. Usted parecía muy... entretenido observando cómo me pajeaba — sonrió al ver como el mayor enrojecía y evitaba su mirada, cruzando los brazos —. Usted tuvo la oportunidad de acusarme con el director en cuánto me vió, pero solo se quedó parado, observándome, cómo si esperara algo... ¿Qué es lo qué esperaba, profesor? ¿Quería que lo tocara? ¿Qué le hundiera mi polla y lo follara hasta dejarlo sin aire, como decía el poema que nos leyó en clases hoy? ¿Eso quería? ¿Mh?


— ¡E-Estás equivocado!


— ¿Lo estoy?


— ¡P-por supuesto! ¡Y-yo jamás tendría esos pensamientos sobre un alumno?


— ¿Y por qué no me miras a los ojos cuando me lo dices? — Taehyung se estremeció, cerrando los ojos. El menor soltó un suspiro y dirigió su distracción hacia la barbilla del profesor, alzándola, encontrándose al fin con los ojos del contrario —. Dígame a los ojos que no me desea, vamos.


— Y-yo... yo n-no...


— ¿Tú no...?


Taehyung no pudo. Los ojos de Jungkook le quemaban, como si él fuera aceite y el menor la chispa que enciende la llama y provoca una explosión. Él no pudo negar que se sentía atraído al pelirrojo, pero odiaba tener que admitir que uno de sus alumnos lo hacía flaquear cuando se acercaba para preguntarle una duda sobre un trabajo o el tema que estuviera explicando, cuando sus dedos se rozaban al entregar las hojas, o cuando sus miradas se cruzaban durante las clases. Taehyung odiaba el hecho de sentirse débil ante su menor, aquel que con una mirada ponía sus rodillas flácidas, que calentaba su pecho cuando le preguntaba cómo estaba o intentaba entablar una conversación amena. Jungkook no era un alumno ejemplar, pero se notaba a leguas que era un adolescente atento y caballeroso, un poco atrevido y juguetón, pero eso no quitaba que fuera bueno, y que pusiera su pulso a trabajar aceleradamente cuando hacía algo que dejaba a Taehyung fuera de foco.


— J-Jungkook... — el azabache balbuceó, su vista dirigiéndose a los labios contrarios, rojos y levemente húmedos por haberlos remojado con esa lengua. Taehyung relamió su labio inferior inconscientemente y suspiró. La mirada del pelirrojo se posó sobre aquella boca pecaminosa, ansiándola.


— Mierda.


Al no ver una negativa en el profesor Kim, Jungkook estampó su boca sobre la adversa, saboreándola con hambre, con entusiasmo, y deseando aún más cuando el mayor le correspondió, apoyando sus manos sobre sus hombros, apretándolos ante cada lengüetazo que el del pie nívea daba en cada fogoso roce, palpando el sabor ajeno, mezclando sus salivas y suspiros. Sus manos descendieron de la pequeña cintura hasta las anchas caderas, apretándolas y pellizcando por doquier sobre la ropa, haciendo que el mayor jadeara entre el beso.


Finalmente estaba tocando a su profesor como quería.


Sus temblorosos belfos se dirigieron al acanelado cuello de Taehyung, explorando la zona empapada de un delicioso aroma a frutas con húmedos besos y suaves toques con su músculo bucal, todavía no animándose a usar los dientes por miedo a espantar al mayor con su intensidad. Los dedos le fallaron al intentar desabrochar la camisa del azabache, pero no detuvo su cometido hasta que lo despojó de la prenda, y lo tuvo desnudo de la cintura para arriba.


Sus dígitos se entretuvieron en los pezones del mayor, mientras su boca jugueteaba en sus clavículas y pecho, lamiendo y absorbiendo todo a su alrededor. Su pecho emanaba calor y su pene latía al escuchar los soniditos que venían de Taehyung, quién solo era un manojo de respiraciones húmedas, retorciendo los dedos en el cabello rojizo de Jungkook, con los párpados cerrados y la inflamada boca abierta soltando jadeos y gemidos ahogados. El menor no se contuvo y volvió a besarlo con más ansías y sin cansancio, ahogando los suspiros jadeantes del otro cuándo sus manos traviesas viajaron hasta su trasero para apretarlo con descaro y hacerlo gemir más alto entre el beso. Sus manos descendieron hasta llegar a su cinturón y desabrocharlo, para aventurarse dentro y acariciarle su miembro, sintiendo sus estridentes gemidos elevando su tono vocal.


— Quiero escucharte recitar versos eróticos mientras te lo hago — dijo el menor a modo de orden, mordiendo el labio inferior de Taehyung, antes de soltar su erección y darle la vuelta en el banco, alzando sus anchas caderas y empujando su espalda hasta dejarlo boca a abajo sobre la mesa.


Cuándo tuvo al azabache en la postura deseaba, Jungkook le quitó los pantalones y la ropa interior, déjandolo completamente desnudo y a su total disposición.


Taehyung temblaba, y no sólo por el brusco cambio de temperatura en su cuerpo —qué pasó de estar todo cálido por la ropa a quedar cómo vino a este mundo —, sino por las electrizantes caricias que dejaba el menor sobre él, tocándolo con experiencia, dejándole la piel picando y con la temperatura alta.


— No te estoy escuchando, profesor — canturreó el menor, repartiendo un camino de besos húmedos por las nalgas del mayor y a su vez, pellizcos sobre éstas, viéndole retorcerse, embebiéndose de la imagen de su profesor desnudo y todo tembloroso por sus caricias.


¡Mgh! C-con t-tus m-manos sobre m-mi c-cuerpo... h-hazme s-sentir que vuelo...


El pelirrojo se agachó y bañó de besos y mordidas aquéllas apetitosas nalgas, marcándolas con sus dientes y humedeciéndolas con su lengua, la voz de Taehyung motivándolo a seguir adelante, relatando poemas eróticos entre suspiros temblorosos, que dejaban a Jungkook empalmado como una roca. Sus dígitos se internaron entre las nalgas del mayor, acariciando de arriba a bajo su estrecha entrada, palpando terreno, antes de ingresar un dedo embadurnado de su propio pre semen —con el que estaba acariciándose a sí mismo mientras estimulaban al mayor —estirando y preparándolo para su intrusión.


Por Lucifer, Jeon podría jurar que estaba en el paraíso al ser partícipe de tan ansiada fantasía; teniendo a Taehyung abierto y estirado para él, gimiendo de forma desordenada, las ondas eróticas que tanto efecto le hacían a su polla. Su adicción a la literatura erótica y el culo del mayor se habían juntado definitivamente para llevarlo al infierno.


Y vaya que Jeon Jungkook quería caer en ese infierno si eso significaba hundirse en Kim Taehyung y su frenesí de deleitarse con su ronca voz susurrando poesía erótica. No le importaba que aquel agujero rosado se lo tragara con tanta ímpetu, que le robaba el aire, tampoco le importaba estar empotrando el delicado cuerpo de su profesor contra el pupitre del aula casi sin piedad, ni tampoco le importaba si alguien llegaba a escuchar los sonidos obscenos que provenían dentro del lugar. La mezcla entre gemidos, el incesante golpeteo de la mesa con cada estocada, el sonido chicloso de sus pieles desnudas chocando y susurros aireados iban a conducirlo a la destrucción. Y el pelirrojo estaba más que dispuesto a see destruido si era a manos de Kim Taehyung, o mejor dicho; si se destruía entre las paredes anales de su querido profesor, con aquellas palabras sucias acompañando el momento.


Oh joder, la voz del mayor susurrando entre gemidos era un todo delirio alucinante.


S-siente el t-temblor d-de m-mis... ¡Ah! E-entrañas, q-que p-piden a gr-gritos... ¡J-Jungkook!


Q-Que las invada, y p-perfore tu cuerpo con mi f-firmeza... Mmm, profesor se siente tan apretando...


Una embestida más y Taehyung hubiera alcanzado el orgasmo, pero el menor tuvo otras intenciones cuando lo sintió estremecerse y agarrar con fuerza el borde de la madera, por lo que salió de su interior, y cambió la posición, sentándolo en el pupitre y abriendo sus muslos para internarse en medio y abrazar su cintura con vigor. El mayor clavó sus uñas roma en los brazos niveos cuando regresó a las embestidas salvajes, su redondo culo resistiendo los golpes contra la madera, pero eso no le importaba. El placer que le estaba brindando el menor a las leves molestias que le ocasionaba la nueva pose, por lo que solo se dejó hacer, balbuceando frases pérdidas y abrazando las caderas del menor con sus largas y bronceadas piernas, sintiéndolo más profundo a la par de los golpes en su punto dulce hasta volverlo cenizas.


A medida que las estrofas profesadas por el mayor entre gemidos subían de nivel, Jungkook aumentaba el ritmo de sus embestidas, aquellos versos aireados sólo sirvieron cómo estimulo para subir la intensidad de su vaivén, púes al tener las paredes analdes del mayor abrazándole sin sociego su pene, sentía la necesidad de hundirse más al encontrarse en el limbo. Así que lo folló, lo siguió follando con más fuerza, con entrega y pasión, hasta dejarlo mareado, hasta que su delicado cuerpo se rindió en un sonoro gemido cuándo el orgasmo explotó, haciéndole temblar entre sus brazos mientras finas tiras de semen blanquecino y caliente bañaban sus abdómenes. Jungkook pudo alzancar el clímax, gracias a la opresión que el agujero de Taehyung le brindó tras su abrazador orgasmo, acompañado de un último verso.


U-un g-gemido en la garganta, y d-dos cuerpos satisfechos, ¿un solo encuentro será suficiente para apagar esta pasión que embriaga nuestros sentidos?




I will be willing to go to hell if you are my sin


15. Februar 2021 01:13:51 2 Bericht Einbetten Follow einer Story
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Lesen Sie das nächste Kapitel ↳ 𝙿𝚕𝚊𝚢𝙻𝚒𝚜𝚝 ¡๑°⸙͎ ˎ'-

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Tremendo arte.
March 18, 2021, 23:15

  • Vale ♡ Vale ♡
    Muchas gracias 😔 March 19, 2021, 22:12
~

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